martes, 21 de enero de 2014

Redes sociales.

No sé si lo digo lo suficiente a menudo, pero me dan mucho miedo los "para siempre". Tal vez sea porque pocas cosas en mi vida son constantes, y sé que todo y todos somos efímeros. Como todo cambia, aunque a veces parezca que no, me da miedo hacer algo que sea para siempre. 
Es decir, me da miedo el compromiso, me da miedo prometer cosas que no sé si podré cumplir, y me da miedo hacer algo que tenga consecuencias a largo plazo. Y, por eso, aunque me gustan, no me haría un tatuaje. Se pueden borrar, sí, pero la piel nunca queda igual que al principio, al igual que el corazón cuando se rompe, se puede volver a unir los pedazos, pero jamás volverá a ser el mismo. 
Y, por eso, estoy empezando a utilizar cada vez menos la redes sociales. Porque lo cierto es que antes las usaba bastante debido a que en la vida real me costaba relacionarme, y trataba de reflejar mi personalidad públicamente para que la gente se diera cuenta de que era una chica "normal". Pero poco a poco me he dado cuenta de que aquello que yo consideraba que podría hacer que los demás se acercaran más a mi, o que les crearía simpatía por mí, también puede dar el resultado contrario. También puede ser que se me juzgue por lo que escribo, y que no guste, y que eso me cierre puertas. Y lo escrito, escrito está, ya no se puede borrar. Es más, con un solo click, puedes ver cosas que escribí hace tiempo, y que tal vez actualmente no me representen, pero eso la otra persona no lo sabe. Y eso va formando una imagen en su cabeza sobre mí, una opinión, una etiqueta, y eso no me gusta. 
 No me gusta que me juzguen por lo que digo, o por lo que pienso. Porque soy mucho más que eso, y cada vez me da más miedo escribir, porque ya no estoy segura de poder defender lo que digo. Y porque no quiero que la gente se lleve una imagen de mí que no es, porque como ya he dicho, soy mucho más que lo que muestro en mis redes sociales. Y lo único que me impide desaparecer de algunas de ellas, es que hay personas con las que solo puedo comunicarme a través de ellas, porque no las suelo tener cerca. Algún día me dará un venazo y tal vez desaparezca por un tiempo, o tal vez no.