domingo, 30 de octubre de 2011

querida alma gemela.

Y tras la tempestad de afuera, llegó la calma en mi habitación, entre las suaves sábanas de la cama que tanto deseaba ocupar. Me pregunté si estarías pensando en mi, al igual que yo no era capaz de sacarte de mi cabeza. Había intentado borrarte, e incluso tras mucho esfuerzo, había conseguido encerrar tu imagen con llave en un rincón lejano de mi mente. Te recordaba lo justo y ya se me había vuelto fácil no tenerte presente, pero hoy me he vuelto a acordar de qué era lo que te hacía especial para mi; no es tu físico, ni tan siquiera tu personalidad. Esto va más allá de eso. Hay algo en ti que me hace sacar mi verdadero yo, con total naturalidad, eres especial porque has vuelto a sacar ese lado que llevaba escondido tanto tiempo y que echaba tanto de menos de mi misma. Vuelvo a sentirme como la niña inocente que un día fuí y solo en este mundo utópicome siento completa. Porque sí, a mi también me gustaría volver al pasado, y dejar de ser la "madre" que todos conocen. Me gustaría volver a las tonterías con los amigos, a los insultos que no se decían para herir sino para picar, a las carreras que me pegaba para defenderme, a las risas verdaderas, al sentimiento de plena felicidad y la sonrisa imborrable de mi cara...
Lo más divertido, es que sé que hay algo que yo también te he hecho a ti, porque, aunque sepas disimularlo te afectan de una manera especial las palabras que yo digo y sé que estarás escuchando. Eso también me encanta; eres de las pocas personas en mi vida que de verdad tiene interés por lo que digo y no por intereses propios. Para mi, eres lo que se llama un alma gemela, y, aunque hayan muchas cosas que odie de ti en el fondo, siento como si tuviéramos la misma esencia, como si fuera inevitable nuestra conexión y lentamente caí en un sueño profundo y, simplemente, dejé de pensar. 


lunes, 24 de octubre de 2011

1 cap

Amaneció y los primeros rayos de sol asomaron despertándo a la ciudad. Era una mañana fría como otra cualquiera y la niebla ocultaba los campos tras de sí. El coche se dirigía con lentitud a través de las curvas, pude observar las formas desaparecer ante mi vista con detenimiento. La niebla ocultaba casi todo lo que había detrás de los árboles que circundaban la carretera y no era capaz de distinguir apenas el camino que estábamos pisando. 
Algo chocó contra el cristal. No le dí demasiada importancia, supuse que era un pájaro aletargado por el frío. Los ojos me pesaban toneladas, no era capaz de preocuparme por nada en ese momento. Solo me dejaba llevar por el suave traqueteo del coche y la música que sonaba de fondo. Algo en mi interior me dijo que debía despertar, estar alerta y abrí los ojos. Solo ví una sombra, o al menos eso me pareció ver y lo último que recuerdo es que el coche daba vueltas y más vueltas...
Desperté en medio de un campo bastante desorientada, pues no me conocía demasiado bien los terrenos  de los alrededores, me levanté y miré a mi alrededor. La carretera estaba bastante cerca, pero no lograba ver ni mi coche, ni a la persona que venía conmigo. Y entonces, me entró el pánico. 
Decidí calmarme, no recordaba mucho, pero por lo que sabía no debía estar muy lejos del pueblo y solo tenía unos rasguños en la cara y en los brazos por lo que podía dar gracias. ¿ Qué había pasado? Es algo que no podía explicar con palabras sin que me saltasen las lágrimas y me pusiese histérica. Estaba totalmente aterrorizada, y como había decidido olvidarme de eso y concentrarme en salir de allí, sabía que cuando estallase iba a necesitar una bombona entera de oxígeno y unos cuantos paquetes de pañuelos para no asfixiarme.
Algo había intentado matarme, no sé el motivo, ni quien era. Ni tan siquiera tenía la certeza de que fuera humano y entre esas cavilaciones me desmayé.

sábado, 22 de octubre de 2011

...

Y me dijiste que no era mi hora. Me quedé allí plantado sintiendo que el tiempo volvía a ser ilimitado para mi. ¿ Quería eso decir que viviría mucho o poco? No lo supe entonces ni ahora tampoco. Solo sé que ella huyó con el ser que más he querido en sus brazos y dejó tras de sí un mar de dudas y de locura.
Han pasado dos décadas desde entonces, sé que estoy viejo y que no debe de quedarme mucho para volverla a ver y esta vez no creo que vuelva a dejar en este mundo. No sé si sentiré dolor, si en el último momento me agarraré a la vida como un niño malcriado a su juguete más preciado, pero creo que estoy preparado. No he hecho todo lo que quería, no todos mis sueños se han cumplido, pero ahora tengo la certeza de que aunque me concedieran la inmortalidad, no los alcanzaría. Soy ya viejo y estoy cansado de luchar, de sufrir, de sentir ya no tengo nada más que ofrecer y toda la gente que apreciaba han llegado ya al otro lado.
Y entonces lo conocí. Era un genio, una de esas personas que aunque trates muy poco te dejan impresionado para toda la vida. Tenía 30 años y llevaba unos pocos aquí viviendo. No conducía y se negaba a probar cualquier tipo de comida precocinada. Tenía muchas manías en su vida diaria porque consideraba que la vida que todos llevabamos solo nos llevaba al desgaste. Él se veía feliz, sabía que hacía en cada momento lo que le apetecía y actuaba siempre de acuerdo con sus ideales. Decía que no entendía como el ser humano había puesto tanto empeño en vivir siendo infeliz solo para conseguir una felicidad al final, porque para él lo que contaba era cada día y no lo que viniese detrás. Ese hombre me dió una gran lección que jamás olvidaré y aunque una sola persona no puede cambiar a todo el mundo, él me cambió a mi. Siempre supe que él triunfaría en la vida y que ella no se lo llevaría de mi lado. Y así cuando aprendí a seguir sus pasos me llevó. No fue doloroso, ni tuve miedo. Solo recuerdo que me sentía liberado de una gran carga y que todo había acabado por fin.
Algunas personas cometen el error de parecer fuertes ante los demás para protegerse, cuando en el fondo están destrozados por dentro y más débiles que nunca. Yo misma lo he hecho miles de veces.  Cuando no estamos preparados para admitir nuestro dolor, para luchar, y para hacerle frente ante los demás, intentamos ocultarlo ante nuestros conocidos a toda costa. Lo fácil sería llorar, gritar y dejarse ayudar por los demás pero a veces por orgullo, vergüenza o cualquier otro sentimiento, nos tragamos el sufrimiento y disimulamos cuando los demás nos observan, pero ¿ Cuanto tiempo se puede esconder un corazón roto? ¿ Cómo se puede aguantar tal dolor sin apoyarse en nadie? Tarde o temprano acabamos rindiéndonos y dejando que los demás alivien ese tormento que llevamos tan anclado al alma. Al principio parece que nunca volveremos a sentirnos bien, pero un día sin ni siquiera notarlo, nos curamos y la normalidad viene a nosotros como si jamás la hubieramos dejado escapar.
Todos necesitamos gente en quien apoyarnos. Ya sea la familia, los amigos, o cualquier persona de nuestro entorno pero nadie puede resolver todo solo, por mucho que algunas veces nos cueste admitirlo, no somos nada sin la gente que está ahí cada día, para nosotros, cuando necesitamos un hombro en el que llorar o simplemente echar unas risas. Nadie quiere morir solo, y aunque haya personas que se manejen bien con la soledad, tarde o temprano, acaban recurriendo a alguien.

jueves, 13 de octubre de 2011

Confusión.

Eso es lo que siento ahora.mismo. No tengo claros mis sentimientos. Hay personas que han pasado por mi vida a las que no he prestado demasiada atención a pesar de que en mi fuero interno sabía que me importaban. Echo la vista atrás y recuerdo situaciones en las que participaban dichas personas y aunque eran los protagonistas, yo los veía como actores secundarios. Ahora algunos sentimientos se han despertado en mi y sé que no son recientes. Quizá antes no los notaba e incluso cuando alguna vez asomaban, los acallaba mi conciencia, pero mi corazón parece negarse a seguir hivernando y ha empezado a desobedecer a ese subconsciente que le prohibía latir a su antojo. Ahora me siento viva, vuelvo a sentir y mi cabeza empieza a bloquearse.
Cabeza y corazón jamás se pondrán de acuerdo para trabajar en armonía. Así que les dejaré que se peleen, hasta que algo ocurra y uno de los dos asuma el mando. Mientras tanto aquí estoy en este vaivén de emociones y pensamientos que me hacen sentir confusa y excitada al mismo tiempo.

domingo, 9 de octubre de 2011

obsesión del control

A veces nos empeñamos en ver a las personas como queremos que sean. Vemos solo un lado de su personalidad o quizá interpretamos lo que nos muestran como queremos. ¿ Por qué hacemos esto?
Bien, todos sabemos que a veces es más soportable pensar que una persona es de una determinada manera, a pensar que estamos equivocados y desilusionarnos. Cuando alguien nos gusta, evitamos pensar que esa
persona puede ser realmente mala para nosotros, o para los demás e intentamos ver cada resquicio positivo de su personalidad. Hay personas que no tienen salvación, pero que una vez nos entran por el ojo, ya es  imposible volver atrás. Es imposible ser objetivo, ser racional y decirnos la verdad a nosotros mismos.
En el fondo sabemos que estamos equivocados y que algún día la verdad nos estallará en la cara, pero mientras podemos retrasar ese momento, ahí estamos, contra toda indicación, engañándonos a nosotros mismos. Hasta la parte más ingenúa de nuestra persona sabe, que lo estamos haciendo mal y que no podemos empeñarnos en cambiar a una persona. Si tu quieres a alguien lo debes querer tal cual es, y no intentar que sea otro, en cuanto lo intentas cambiar ya estás haciendo de él, otra persona, un reflejo  de la idea que hay en tu mente de esa persona, pero jamás será cómo queremos, nadie puede ser como un trozo de plastelina y modelarse a nuestro antojo. Pero cuando alguien es malo, se nos plantea como un reto. No sé por qué nos empeñamos en hacer cambiar a las personas constantemente, en vez de aceptarlas tal y como son. ¿No se supone que somos especiales por ser únicos? ¿ Por qué nos empeñamos en hacer clones o modelos perfectos de conducta?

sábado, 8 de octubre de 2011

Tengo tantas huellas en mi corazón que ya no sé si cabe alguna nueva. Mi cabeza está repleta de recuerdos, de momentos buenos, de momentos malos y de todos los sueños que algún día tuve en mi mano. No sé si me queda espacio para el futuro, no sé si tendré que olvidar, que borrarme la memoria y nacer de nuevo. Me gustaría poder ser otra persona, pero ésta, soy yo, y a estas alturas ya no hay nada que pueda hacer para cambiar completamente. Hay tantas personas que han pasado por encima de mi corazón, lo han pisoteado y luego se han marchado al corazón de otro. He perdido a tanta gente, que creo que ya no los recuerdo a todos. He olvidado las caras de tanta gente... si ahora me los encontrará casualmente, creo que no recordaría que una vez estuvieron en mi vida. Hay gente de la que si me acuerdo con nostalgia pero ahora sé que han cambiado y que ya no son cómo los recuerdo. Tengo una imagen de ellos que no es la actual y la verdad es que no sé si me gustaría cómo son ahora. A veces pienso que nunca borraré a algunas personas de mi vida, siempre estarán ahí en mis recuerdos, en mi corazón y en todas partes.
Cuando alguien ha sido importante para mí, por mucho tiempo que pase, no soy capaz de borrarlo, de olvidarlo. A veces siento que me voy a pasar la vida echándo de menos a gente que ya no existe.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Querer o no querer

Es muy sencillo; o te quieren o no te quieren. Una afirmación muy difícil de aceptar cuando uno se siente atraído por alguien.
Cuando uno quiere a alguien con mucha fuerza, espera ser correspondido por la fuerza con la que siente ese sentimiento en su interior, parece imposible que la otra persona no pueda sentir lo mismo y lo más fácil es buscar excusas. Siempre intentamos como mecanismo de defensa excusar a la otra persona; es que no me ha llamado porque estará demasiado ocupado, es que es tímido y no se atreve, es que no nos conocemos demasiado... Excusas, excusas y más excusas. Si la otra persona te quiere, no lo dudes, hará hasta lo imposible por ti. Por muy ocupado que esté, por mucha vergüenza que le dé o por mil situaciones difíciles que tenga que pasar. Cuando uno está interesado en alguien, no puede evitar que se note, no puede estar días sin hablar con esa persona y lucha por ella. Si nada de esto sucede, deberíamos darnos cuenta de que no somos correspondidos o por lo menos no con la intensidad con la que nosotros quisiéramos.
Es difícil aceptar que la persona que no nos deja dormir, no siente nada por nosotros, pero es mejor aceptarlo y seguir con nuestra vida, que estancarse y sufrir pensando en algo que es poco probable que ocurra. No significa que no haya que luchar nunca, pero cuando es algo bastante imposible, lo mejor es dejarlo antes de hacernos demasiado daño.
¿ Cómo le digo a mi corazón que se rinda, que olvide, que se reconstruya y a mi cabeza que olvide, que sane, que piense fríamente? Esta es la típica pregunta que se nos pasa por la mente cuando alguien nos aconseja que lo dejemos pasar. Pues no es nada sencillo, para que vamos a mentir. El tiempo ayuda, es cierto, pero solo dependerá de la intesidad de lo que hemos amado, de las personas que nos ayuden y de las cosas que nos pasen día a día.
No siempre es así, también es verdad. A veces no hay que darlo todo por perdido, a veces hay suerte y la persona que nos gusta abre los ojos y nos ve de otra manera. Cada caso es un mundo, hay gente que tiene suerte y gente que no. Pero la vida es así, hay cosas que por muchas dificultades que hayan funcionan, y otras que ni con muchas facilidades lo consiguen. Es parte del equilibrio, he de suponer.

martes, 4 de octubre de 2011

Destino.

Al conocer la historia de Edipo, me he quedado pensando por un instante, ¿ Existe el destino? ¿ En el caso de que exista, podemos evitarlo o hagamos lo que hagamos no podremos huir de él?
En nuestra vida, encontramos muchas cosas de las que huir; huimos de los sentimientos, de las situaciones e incluso de las personas. En el caso de Edipo, al conocer su destino, huye  para que este no se lleve a cabo y se topa de frente con él. En la vida real, también puede ser así; A veces, creemos que sabemos lo que nos va a pasar y tratamos de evitarlo por todos los medios. Si lo conseguimos, se dice que hemos burlado al destino; pero, ¿ No querrá decir que en realidad lo hemos cumplido?  Quizá nuestro destino no era hacer lo que creíamos y por ello al esquivarlo cumplimos el verdadero designio del destino. ¿Puede ser esto cierto? ¿ Somos nosotros quienes escribimos el guión de nuestra vida o somos marionetas de algo desconocido?

fortaleza.

Hubo un día en que quizá subestimé tu desgracia, ¿ Es que estás condenada a sufrir?
Sufro cada vez que conozco un pedazo más de tu historia y día a día mi admiración por ti va creciendo. Tu fortaleza es envidiable, ¡ Qué malcriada me siento al quejarme de mi situación! Tu vida se ha desmoronado una  y otra vez y tu la has vuelto a construir, igual que un castillo de arena. Sudor, sangre y lágrimas, te habrá costado. Para ti, nunca nada fue regalado. Si alguien merece la gloria eterna, esa eres tu. No entiendo como sigues sonriendo, no sé como todavía no te has vuelto loca y me sorprende que aun te queden cosas por dar a los demás. A pesar de todo lo que tienes encima, siempre tienes hueco para ayudar a los tuyos y aunque la que más ayuda necesite seas tu, tu jamás nos dejarías de lado. 
Te admiro muchísimo y espero llegar algún día a ser como tu. Cada día que pasa me enseñas algo y solo tu me has demostrado que el que no es feliz es porque no quiere. Tu has estado y estarás siempre que te necesite y no sabes cuanto significas para mi. Por muchos elogios que te diga, o cosas que aqui escriba, siempre me quedaré corta, porque no se pueden agradecer con palabras, los hechos. 
Sé que no encontraré otra persona como tu, eres demasiado buena, demasiado entregada, demasiado genial. Yo espero llegar a ser igual de dura que una roca a la que el dolor transpasa como el agua de lluvia, que más tarde la fractura y la derrumba. Y que tarde o temprano se vuelve a unir y a levantar vigorosa como la montaña que es. 
Hoy en día puedo decir que te debo mucho, no podría devolver todo lo que has hecho por mi, pero no lo olvides yo también estoy aquí, a pesar de ser una niña, haría lo que hiciese falta por ti.

domingo, 2 de octubre de 2011

Deseo.

Ella caminaba sola por las calles del pueblo que tan bien conocía. Tenía la mente a mil kilómetros de allí, solo se concentraba en poner un pie detrás del otro y en desviar la mirada cuando se sentía observada.
Levantó la mirada para cruzar de acera y vió a un antiguo conocido suyo. Ninguna novedad para ella. Sin saber por qué, el corazón le iba a mil por hora. Se concentró, le dio más volumen a su ipod y empezó a cruzar.
En su mente iba formulando mil maneras de pasar por su lado, se preguntaba si él la saludaría. La tensión iba en aumento.
Llegaron a la misma altura, se miraron a los ojos y un hola forzado salió de los labios de ella. Él le devolvió el saludo con una sonrisa. Ella parecía querer salir corriendo, él denotaba calma y serenidad.
Siguieron sus caminos hasta perderse de vista pero ninguno de los dos, había dejado de pensar en el otro todavía. Él se armó de valor, agarró su motocicleta, la puso en marcha y aceleró al máximo. La buscó por muchas calles, pero no la encontró y decidió guardar la moto en el garage.
Se bajó en la puerta y la vio. Ella venía hacia él con paso vacilante. Esta vez no se escaparía -pensó él- Apoyó la moto en la pared del interior del garage y se esperó a que ella pasara por delante. Cuando estaba en el lugar exacto, él alargó el brazo y le pegó un tirón.. Ella pegó un respingo e intentó soltarse, pero cuando vio quien la tenía agarrada, se quedó paralizada.
Él estaba temblando, la atrajo hacia sí, la acercó a él todo lo que pudo y la besó. Así, sin más, sin mediar palabra se fundieron en un beso cálido y suave. Sus corazones empezaron a latir más despacio y empezaron a disfrutar el uno del otro. Ella rodeó su cintura con los brazos, él apretó con más fuerza el abrazo que los unía. No podían parar, no sabían cuanto tiempo llevaban así,, pero ni tan siquiera eran capaces de pensar en algo que no fueran sus labios, sus manos, su piel... que ahora estaban unidos en un lazo inseparable. Los labios de él descendieron por el cuello de ella, ella se quedó quieta, saboreando el momento. No era capaz de digerir lo que estaba pasando, no sabía como había acabado allí, pero sabía que no quería que aquello acabase. Se dio cuenta de que llevaba demasiado tiempo deseándolo y que no se había permitido reconocerlo y ahora allí estaba, en los brazos del chico que menos se esperaba. Lo besó con fervor, la pasión era incontenible. Había un fuego recorriéndolos que estaba en plena llama. La cogió de la mano y la dirigió por la oscuridad. Se adentraron en la estancia buscando un lugar un poco más apartado y allí mismo se fundieron en uno.
Jamás contarían lo que había pasado a nadie, ni ellos mismo reconocían lo que sentían el uno por el otro aunque sabían que no iba a ser la única vez. Ahora habían desatado una pasión que llevaban mucho tiempo reteniendo, ahora ya no había vuelta atrás. Lo llevarían en secreto, no permitirían que nadie les quitase aquello, pero ahora ya no podían olvidarse, habían dejado una huella imborrable el uno en el otro, habían reavivado las cenizas del otro, volvían a sentir lo que creían que nunca volverían a recuperar. Sin saberlo, se habían arreglado mutuamente, se habían curado y ahora algo los unía con mucha fuerza.

sábado, 1 de octubre de 2011

Me encanta

Si alguna vez me dejas nena
Deja algo de morfina en mi puerta
Porque tomaría un montón de medicación
Para que te des cuenta de lo que teníamos ya no lo tenemos más

No hay religión que pudiera salvarme
No importa cuanto tiempo mis rodillas estén en el suelo
A fin de que te des cuenta todos los sacrificios que estoy haciendo
Te quedarás a mi lado y te impediré salir por la puerta

Porque no habrá luz del sol, si te pierdo nena
No habrá cielos claros, si te pierdo nena
Al igual que las nubes,mis ojos harán lo mismo
si tu te alejas, cada día lloverá, 

Nunca seré el favorito de tu madre
Tu padre no puede ni siquiera mirarme a los ojos
Si estuviera en sus zapatos, yo estaría diciendo lo mismo
"Ahí va mi niña con ese chico problemático"

Pero ellos solo están asustados de algo que no pueden entender
Pero querida pequeña veme cambiar sus opiniones
Si por ti lo intentaré,
Y recogeré todos los pedazos rotos hasta quedar sangrando
si hacerlo es lo correcto
Oh, no digas adiós