lunes, 30 de mayo de 2011

Death.

Me niego. Me niego a aceptar que te has ido. No quiero resignarme a perderte así como así. No creo que nadie pueda ponerse en mi lugar ahora mismo. En apariencia lo he superado, tal vez si me miras de reojo pienses eso pero cuando miras el interior de mis ojos puedes ver esa tristeza escondida en una gran capa de dureza. Pues no lo puedo evitar. Soy dura como una piedra lo que no quiere decir que no sufra. Odio que los demás vean mis debilidades y por eso poca gente me ha visto llorar pero esta vez no ha sido así. ¿ Cómo podía permanecer indiferente, cuando el único abuelo que tenía se ha ido? ¿ Cómo podría cualquiera? 
Este fin de semana ha sido muy duro para mi. Nunca había perdido a nadie y lo único que yo sabía de la muerte era lo que podía intuir viendo películas o a otra gente. Pero esas cosas hasta que no te pasan no te puedes imaginar ni la mitad de lo que vas a sentir.  Yo me he sentido sorprendida. Yo sabía que mi abuelo iba a morir, lo supe y me fui preparando poco a poco para aceptarlo e inlcuso pensé, fui tan estúpida de pensar, que no me dolería tanto. Hoy me he dado cuenta de que me dolió, y no de una manera que hubiese sentido antes. He tenido muchas depresiones a lo largo de mi vida; a veces era por tonterías, otras no tanto. Pero este tipo de dolor no se puede comparar con esas depresiones tan fáciles de superar una vez que encuentras un incentivo. Esto siempre dejará un vacío en mi que sé que no podré llenar con nada. Sé que no voy a estar triste mucho tiempo más, lo superaré, dejaré de pensar en ello pronto, pero cuando me quede a solas, no podré evitarlo el recuerdo aparecerá junto con esa punzada de dolor en el alma. Esos momentos tontos que pasabamos juntos casi por obligación ahora son recuerdos que llevo clavados en mi mente. Esas manías tontas suyas, esas frases sin sentido que algun día olvidaré, esos helados de turrón que tanto le gustaban en verano... 
Recuerdos, lágrimas, culpabilidad, tristeza, alegría, positividad, muerte, vida, nostalgia, y aquí acaba todo en un par de líneas tristes de un blog cualquiera. Eso es todo lo que puedo hacer ahora.

jueves, 26 de mayo de 2011

Tiempo, párate, quédate quieto, deja que viva un poco más.

Esta es la primera vez que voy a hacerlo sí, voy a dejar mi orgullo de lado. Porque te lo mereces, mereces que hoy llore por ti sin temor a ser vista. Mereces mucho más que eso, esta es la primera vez que veo la muerte de cerca y tras muchas veces imaginándolo nunca supe que me lo iba a tomar así. Sabía que el día en que empeorases iba a llegar pronto pero es que todo ha sido tan rápido hace unos meses aun podías hablarme, andar, e incluso de vez en cuando sabías lo que decías después todo fue muy rápido; dejaste de caminar, dejaste de ser tu, a pesar de que ya tenías tus desvaríos nunca habías llegado a esos extremos. Ya no podíamos cuidarte nosotros solos y tuvimos que internarte en una residencia. Nunca he visto a toda la familia apoyándose de esta manera. Nunca sabrás lo que nos costó tomar la decisión, nunca sabrás todo lo que sufrimos viéndote cada vez peor, pero lo que más pena me da es que no te pudieses dar cuenta de que te lo perdonamos todo. Nunca hemos sentido cariño por tu parte, es cierto, pero estabas ahí. Siempre has estado ahí y eres de las pocas personas que han pasado por mi vida que se ha quedado. Siempre estabas conmigo desde pequeñita, venías a por mí a dónde hiciera falta, tu casa siempre ha estado abierta para mi madre y para mí y no sabes cuanto te agradezco todo eso. Hemos pasado muchos años viviendo contigo y después de irnos yo seguía yendo todos los días. Es muy duro pensar que esos tiempos no van a volver, y más duro es pensar que no se cuánto te queda de vida y que todo cada vez va más rápido y las esperanzas son menores. Te echaré de menos, de verdad.Y aquí estoy como una tonta llorando y escribiéndote estas líneas que nunca vas a leer. Siempre recordaré que cuando no podías casi hablar la palabra que mejor te salía cuando te preguntaban era mi nombre.

Capítulo 8

Carlos ya había conseguido lo que quería, ahora ya sabía que ella estaba libre y ya solo le faltaba atreverse. Tenía que encontrar el momento adecuado, eso era todo.
Laura volvió a su casa, se puso el pijama y se sentó en el sofá para ver la tele un rato. No le apetecía ver nada en concreto pero necesitaba vaciar un poco su cabeza. No quería pensar solo en él. Laura había visto millones de películas de amor y cuando acababa mal ella pensaba en cómo se sentiría si fuese ella la protagonista. No creía poder soportar tanto dolor. Sobretodo si dejaba que él se convirtiera en su mundo.
Una vez se hubo relajado decidió irse a dormir y se dejó llevar por el sueño y ya no pensó nada más.
Soñó durante toda la noche, fue un sueño muy raro. En el sueño ella cogía el coche de su madre e iba por el camino de su campo conduciendo. Por el camino se encontraba gatos negros uno detrás de otro que saltaban frenéticamente cuando el coche pasaba por su lado. No entendió el sueño en absoluto. Por mucho que le daba vueltas no le encontraba significado. Sumergida en sus pensamientos sin quererlo se le vino a la mente el encuentro que tuvo con Marcos, ya no había vuelto a saber de él y ya tenía ganas de verle otra vez. Se dio cuenta de que nunca había conseguido olvidarle del todo, por mucho que se fijase en otros a lo largo de su vida siempre acababa acordándose de él. No entendía pro qué. Solo sabía que no podía resistirse a esa mirada suya.
Esos ojos verdes hipnotizarían a cualquiera -pensó ella.- y recordó como otra de sus amigas también había babeado cada vez que lo veían. 
Marcos era un chico atractivo, irresistible. Tenía un aura de sensualidad a su alrededor. Su mirada, su sonrisa hasta su forma de caminar volvía locas a todas las chicas del pueblo. Pero Marcos no buscaba una novia, para él las chicas solo eran líos de una noche. Nunca había tenido una relación estable.Siempre tentaba a todas las chicas y  la que caía era con la que se liaba. Le daba igual si era una o otra. Cuando una chica se enamoraba de él lo pasaba realmente mal. Cuando le pedían salir contestaba que sí, sin saber muy bien por qué pero luego ignoraba a la chica en cuestión, o le ponía los cuernos.Cuando alguien se lo comentaba, él se excusaba diciendo que aun era muy joven para tener novia y cambiaba de tema. Nunca se había enamorado de ninguna, ni lo pretendía. Él se concentraba en vivir el momento. Disfrutaba de todos los placeres que la vida podía ofrecerle; sexo, drogas, alcohol y fiestas. No le faltaba de nada. Si hubiera tenido un poco más de cultura musical hubiera sido un gran rockero. Le gustaba la mala vida, no pensaba estudiar. Era un buen pieza como diría la madre de Laura. Pero a Laura no la engañaba, ella sabía muy bien como era, sabía que eran polos opuestos y que él no se iba a enamorar de ella y mucho menos invitarla a cenar pero aun así le seguí atrayendo y no sabía por qué.

miércoles, 25 de mayo de 2011

sangre, venganza y pasión capítulo V

Por raro que parezca cuando me acosté no pensé en cómo me despertaría al día siguiente, pues no tenía despertador, ni móvil ni nada de nada. Pero aunque lo hubiese pensado no se me habría ocurrido la forma en que me despertaron; No se les ocurrió nada mejor que traer a otro ángel que tocase la trompeta bajo mi ventana. Me desperté de un salto, desconcertada, no supe ni dónde estaba hasta que me asomé a la ventana y ahí lo vi; un hermoso niño, de unos 10 años tocando ese maldito instrumento. He de reconocer que ver un cuadro de un ángel tocando parece muy bello pero os aseguro que cuando ese ángel aparece de madrugada tocando bajo tu ventana piensas de todo menos en hacerle un cuadro.
Busqué en el armario algo que ponerme y lo único que encontré fue una túnica blanca. Debía ser una broma, no creo yo que pensasen que yo iba a salir a la calle con algo como eso. Pero para bajar a desayunar me valía así que me lo puse y bajé corriendo.
No me había peinado porque no sabía donde tenía que ir para hacerlo e imagino que mi cara de recién levantada era bastante horrible porque nada más llegar me dijeron:
- Silvia, ¿ No pensarás que te vamos a llevar con nosotros así, no? -dijo Dani-
- Oye que ni tan siquiera me habéis dicho qué me tenía que poner ¿ Qué esperábais, que lo adivinase? No sé donde está el aseo ni tan siquiera sé que hago del todo aquí así que no seáis tan exigentes ¿vale?
- Excusas, excusas... dijo David. Aquí tenemos una chica de servicio para todas esas cosas y cuando la necesites solo tienes que llamarla. Y bueno respecto a lo que te tienes que poner, ¿ No está bastante claro? ¿Para que te crees que hay una sola túnica en el armario?
- Mmm... no pensaba que fuera en serio. Yo así no salgo a la calle. Quizá vosotros estéis acostumbrados pero yo de mis pantalones vaqueros y camiseta no suelo variar.
- Bueno dejémonos de superficialidades y pasemos a la acción.- Dijo Miguel- Tenemos una media hora para desayunar y para que te arregles después saldremos pitando ¿ Entendido?.
Todos asentimos y empezamos a desayunar con un rapidez exagerada. Ya empezaba a avergonzarme de haber bajado tan desarreglada. No es que yo fuera muy presumida, no solía maquillarme a no ser que fuera necesario para la ocasión y me vestía con lo primero que pillaba normalmente pero claro antes no vivía con tres chicos, y tampoco antes había conocido a tanta belleza junta. Supongo que tendría que acostumbrarme, ahora ya no estaba en mi pueblo, rodeada de imbéciles todo el día.
Media hora después ya estábamos todos en la entrada de la casa, planeando lo que haríamos en ese momento.
- Bueno Silvia aquí viene tu primera lección; Los ángeles nos dividimos por antigüedad, los más jóvenes llevan una túnica blanca parecida a la tuya y no poseen alas. Conforme van pasando los siglos se les otorgan las alas y cambian a una capa del color que elijan a excepción del negro. Nuestra misión principal es mantener un orden en el mundo. El mal siempre va a existir e incluso predominar sobre el bien, eso es algo que tienes que asumir, pero nosotros nos encargamos de esos pequeños actos que hacen a los humanos felices, de esos golpes de suerte que tienen algunas personas a lo largo de su vida, procuramos hacer proliferar en la gente los buenos sentimientos por encima de los malos y en resumen ese es nuestro trabajo. ¿ Alguna duda?- Dijo Dani.
Pensé que desde el principio yo había estado en lo cierto y, si no era el que mandaba era porque no quería, pero se notaba que él era el más sabio.
- No, pero, ¿ Cómo hacéis todo eso? ¿ Y que vamos a hacer hoy?
- Bueno de una forma humana como comprenderás, no. Tenemos algunos poderes y tenemos bastante influencia en las personas. A veces, hablamos con la gente tomando nuestra apariencia humana y de esa forma conseguimos bastantes cosas ¿ Sabes? y otras interferimos directamente en las situaciones y las cambiamos a nuestro parecer pero eso ya te explicaremos como funciona si te unes a nosotros, tampoco es que podamos hacer lo que queramos.
Estaba empezando a gustarme todo aquello, si era como me lo pintaban, yo estaría feliz de unirme a ellos pero aun tenía que vivirlo por mí misma, tampoco quería imaginar más de la cuenta o ilusionarme. La verdad es que eso de tener alas o poderes siempre me había hecho ilusión pero supongo que tener esos poderes también conllevaba responsabilidad y algunas prohibiciones y eso ya no molaba tanto.
Empezamos a andar y vi como se cogían todos de la mano. No entendí nada pero me uní porque me lo pidieron. Y todo empezó a dar vueltas, creo que me desmayé. Y cuando recuperé la conciencia estábamos aquí, en la tierra, otra vez. No podía creer lo que estaba viendo. Por fin volvía a pisar el suelo, a respirar el mismo aire, aunque había pasado poco tiempo ya lo echaba de menos.
No los veía por ninguna parte, empecé a agobiarme bastante rápido ¿ Y si se habían rendido conmigo? ¿ Y si  ya no pensaban que tenía potencial?

domingo, 22 de mayo de 2011

sangre, venganza y pasión capítulo IV

Después de unas horas leyendo estaba agotada y me tumbé en la cama mirando al techo sin ganas de hacer nada más. Cuando ya el aburrimiento estaba matándome escuché un ruido en la planta de abajo y me asomé a las escaleras para ver si habían vuelto. En efecto, ahí estaban los tres, andando como si les faltase espacio en la casa. Empezaba a gustarme eso de tener tres chicos a mi disposición. No es que fuese una desesperada, pero cualquiera que estuviese viendo lo que yo estaba viendo  ya se habría tirado al cuello de alguno de los tres. El primero que vi fue a David, no sé como lo hacía para tener ese aire tan sensual y a la vez tan angelical. No pegaba nada una cosa con la otra;  Daban ganas de darle un abrazo y de camino darle una palmada en el culo. Era adorable y estampable contra la pared a la vez y tuve que mirar hacia otro lado para poder disimular la cara de salida que se me había puesto. Bajé las escaleras cuando estuve segura de poder hacerlo y les seguí hasta el comedor.
- Así que ya habéis vuelto. Bueno pues entonces supongo que podremos retomar nuestra conversación,¿Verdad?
- Bueno ¿Qué quieres saber?
- Pues podíais empezar por el principio. Por ejemplo que pasó aquel día después de que todos muriesen. El por qué no morí me lo imagino porque según vuestra lógica es porque soy importante, pero ¿ Por qué murieron los demás, era necesario?...
- A ver más despacio. dijó David. Veras ese día todo pasó muy rápido, nosotros no tuvimos nada que ver ni pudimos evitarlo. Estaba escrito que así pasase y nosotros en eso no podemos interferir pero luchamos por rescatarte a tiempo. No queríamos que sufrieses más, además con nosotros te sentirás más segura creeme.
-Te trajimos aquí para poder explicártelo todo sin riesgo de que nadie te raptase. Además seguro que a ti en el fondo te está gustando estar aquí. Dijo Dani.
Mientras decía eso me guiñó un ojo y me sonrió con esa sonrisa suya tan blanca. Creo que me lo estaba poniendo difícil para negarme. ¿Cómo iba a decirle que no después de eso? Pero no iba a dejarme dominar por cuatro gestos tontos, porque eso sería lo fácil y yo no lo era, eso que lo tuviesen claro.
- Hombre, pues siendo sincera no es que me haga gracia estar aquí, apartada de mi mundo, de mi familia y de todo lo que me importa. Y por si fuera poco estoy con ángeles ¿Esperas que pueda asumir eso con total normalidad de un día para otro? 
- No quiero que te adaptes en seguida, pero tienes que comprender que esto es mucho más grande que tres ángeles adoptándote. Tendrás que empezar el aprendizaje pronto y mañana mismo te vamos a llevar con nosotros porque como ya te dijimos, tenemos una semana por delante. Mañana muchas de tus dudas serás resueltas y otras nuevas aparecerán en su lugar así que empieza a acostumbrarte.Dijo David.
- Pero por qué tengo que hacer esto ¿No puedo elegir simplemente volver a mi vida de antes?
- ¿Pero es que ya no recuerdas lo asquerosa que te parecía tu vida? Siempre estabas quejándote de tu rutina, de tus compañeros, de todo en general. Yo creo que el cambio te va a venir bien y es más si te gusta te puedes quedar para siempre con nosotros y vivir para siempre ¿ Acaso no te parece eso genial? Muchos matarían por estar en tu lugar ahora y lo sabes. Sabes también que siempre que veias series querías ser tu la que por una vez tuviera poderes, pudiera ser diferente y ahora puedes. Ya verás como esto te empezará a gustar muy pronto pero eso no quiere decir que todo vaya a ser fácil. Dijo Dani.
- Está bien dime a qué hora tengo que levantarme mañana y me iré a dormir que no puedo ya con mi alma.
- A las 6 en punto ni un minuto más ni uno menos. Más vale que no te retrases.Dijo Dani mirándome bastante serio. Aunque era el que más mandaba, no me gustaba nada verle con esa expresión tan seria. Parecía de piedra y  yo tenía entendido que los ángeles eran bondadosos y dulces. No podía entender por qué llevaban esa vida ni por qué era tan importante para ellos levantarse tan temprano.
- ¿Qué? Esto debe ser una broma ¿verdad?
-No, no lo es. Nosotros nos levantamos al amanecer para poder disfrutar del nuevo día. Es algo que no deberías perderte. 
- Espero que ese nuevo día sea de verdad una maravilla porque a esas horas, te lo advierto, yo no voy a estar nada bella.
Y tras decir esto me fui sin escuchar su replica. Estaba empezando a hartarme de que me mandaran. Si querían que los eligiera tendrían que portarse un poco mejor conmigo y hacerme levantarme a esas horas sin un incentivo no era la manera más adecuada de convecerme para que me uniese a ellos. Me acosté, y desconecté mis pensamientos para poder dormir porque sabía que si me acostaba alterada no iba a ser capaz de conciliar el sueño y quisiera yo o no tenía que levantarme dentro de 7 horas. 

sangre, venganza y pasión capítulo III

Para mi consuelo volvía a estar en el mismo sitio de antes, en la habitación a la que me habían llevado. Por lo menos estaba segura de que algo de lo que recordaba era real. Abrí los ojos con una pesadez tremenda, la droga que debieron darme era bastante fuerte, lo podría corroborar pero eso hacía que no me preocupase demasiado por el hecho de haber perdido a mis compañeros y de no saber dónde rayos estaba, ni cómo había llegado allí. Me levanté y decidí explorar la casa para ver si encontraba a alguien o algo de comida porque no sabía exactamente cuanto llevaba sin comer. No tenía ni la más mínima idea de cuanto tiempo había pasado desde mi último momento consciente así que intenté no agobiarme y abrí la puerta de la habitación. Aquella casa estaba bastante oscura pero pude ver que habían unas escaleras a mi izquierda. Supuse que la cocina estaría bajo y empecé a andar. Cuando puse el primer pie en la escalera me di cuenta de que iba descalza, pero no le dí demasiada importancia pues no creía que me fuesen a hacer falta unos zapatos en esos momentos. Cuando llegué a la planta inferior, pude oir a una chica joven hablando por teléfono. Supuse que era así porque nadie le contestaba. Seguí caminando hacia la voz cuando alguien me tocó la espalda. Me giré y detrás de mi apareció una mujer un poco mayor que yo, vestida con un uniforme. Me dijo que la siguiera y así lo hice. Llegamos a un comedor donde había una gran mesa alargada y para mi sorpresa allí estaban los tres chicos de mi sueño. Me negaba a llamarlos ángeles, pues podía haber soñado con ellos por casualidad. Se giraron con cara de sorpresa y me dijeron que me sentase.
- Hola Silvia. No esperábamos que te despertases tan pronto, pero aquí estás. 
Supongo que por la cara que puse notaron que no recordaba nada y que no tenía ni idea de como había llegado allí y empezó a explicarse;
- Sé que has soñado con nosotros. No era un sueño, Silvia. No tengas miedo, todo lo que te dijimos en el "sueño" era verdad y te hemos traido aquí para que te recuperes. No tienes nada de que preocuparte. Cuando quieras hablar de ello te contaremos lo que pasó aquel día.
No supe que responder a aquello porque no sabía si quería saber la verdad. Tuve miedo de haberme vuelto loca, pues aquello no podía estar pasándome. Había leido demasiados libros de ficción eso era todo. Pero yo no quería ser como el Quijote, yo me consideraba una persona cuerda, siempre había puesto los pies en la tierra cuando debía y soñado cuando la realidad se me hacía insoportable pero de ahí a estar rodeada de ángeles había un gran trecho.
Tras ver que no era capaz de articular palabra David me dijo:
- Veo que son demasiadas cosas que debes asimilar de golpe, come un poco y ya te lo iremos explicando poco a poco. 
Obedecí y empecé a comerme todo lo que habían dejado en mi plato. No podía articular una sola pregunta, tenía la sensación de que si abría la boca me iba a atascar y no iba a poder decir nada con sentido. Cuando terminé de comer ya me había calmado un poco y decidí empezar a hablar.
- La verdad es que tengo muchas preguntas que haceros, no entiendo nada. Pero podrías decirme al menos dónde estoy. Creo que necesito que empecéis a contarme cosas ya o voy a volverme loca.
- No te agobies, Silvia. Sabemos que tienes mucho en qué pensar así que voy a contarte algo y después tendrás tiempo para pensar ¿De acuerdo?
- Vale. Me limité a contestar.
- Veras, tenemos una misión para ti en la tierra. Sabemos que eres especial aunque tu no te hayas dado cuenta y por eso te hemos traido aquí. Después de todo lo que ha pasado las cosas cambian un poco pues como ya te explicamos tendrás que elegir un bando. No solo nosotros hemos visto tu potencial y ahora eres carne de cañón aquí arriba. 
-Un momento. ¿ Qué quieres decir con aquí arriba, no decíais que no vosotros tampoco sabéis nada de Dios?
-Claro. Pero eso no quiere decir que no tengamos un sitio propio en el que estar. Los vampiros son los únicos que siguen prefiriendo la tierra para habitar y solo porque se alimentan de los humanos.
- ¿Entonces, quiere eso decir que estamos en el cielo?
-No, pero es algo parecido. Estamos en las alturas así es como lo llamamos nosotros. Simplemente estamos donde los humanos no nos pueden ver porque no queremos que cada vez que haya una desgracia recurran a nosotros como si tuviéramos superpoderes. 
- Bueno, podría decir que algo voy pillando. 
- Me alegro. Bueno tenemos que irnos porque acabamos de recibir un aviso así que a la vuelta seguimos hablando. Puedes moverte por donde quieras siempre y cuando no salgas de esta casa. Aun no tienes conocimientos como para que te dejemos vagar sola por aquí. Si necesitas algo pídeselo a nuestra sirvienta, se llama Cristine. 
Me dejó bastante desconcertada pero supe que pensase lo que pensase a estas alturas ya no tenía escapatoria. Es que cuanto más lo pensaba más irreal lo veía. ¿Yo, un premio de caza? ¿ Qué narices tenía yo que era valioso para todos? 
Busqué algo con lo que entretenerme y después de rebuscar entre varias de las habitaciones descubrí que tenían una biblioteca propia. Leí varios títulos y me sentí como una inculta pues no me sonaba ninguno de nada. Cogí un par de los que tenían mejor pinta y me los subí a mi habitación. Ya que no sabía cuanto tiempo me iban a tener allí, por lo menos tendría algo que hacer.

viernes, 20 de mayo de 2011

sangre, venganza y pasión capítulo II

Me desperté confusa, me incorporé lentamente pues aun estaba aturdida por el sueño que acababa de tener. No estaba muy segura de que hubiese sido un sueño y me dediqué a repasarlo parte por parte. Al principio tres chicos venían  a mí, uno era rubio de ojos marrones muy claros que se llamaba David; el otro era alto, bastante robusto para tener la edad que aparentaba. Su pelo era largo, moreno, le caía por los hombros de forma muy natural, como si fuese algo divino. El tercero no se parecía en nada a los otros. Era moreno, de ojos claros, pero por su mirada penetrante parecía el jefe, pues tenía bastante aire de superioridad a pesar de ser bajito. Cuando llegaron hasta donde yo me encontraba se presentaron y el supuesto jefe me dijo lo siguiente:
¡Hola! Estos son David y Miguel y yo me llamo Dani. Hemos venido a darte un mensaje. Pero todo a su tiempo.
- ¡Hola! -dije yo tímidamente y esperé a que terminara de hablar para preguntarle ¿ Me conocéis de algo? Yo me llamo Silvia.
- Digamos... que no es que te conozcamos personalmente, pero hemos visto tu futuro y tu pasado. Suena raro lo sé, así que si vamos a un lugar un poco más privado, te contaré de que va todo esto.
Salimos del gran salón en el que nos encontrábamos y atravesamos un pasillo bastante iluminado para no haber ni una sola lámpara. Al cabo de pasar varias habitaciones, entramos en un patio interior que estaba decorado al estilo andaluz. No reconocía para nada aquella casa pero tenía claro que cerca de mi ciudad no estábamos.
Al ver que se paraban me senté en el suelo a esperar a que decidiera contarme algo pues parecía que aquello iba para largo. Por fin se dirigió a mi;
- Sé que es difícil de creer, así que por favor necesito que tengas la mente abierta. ¿Crees en Dios, en el diablo, en el cielo o en el infierno?
 Hice una pausa antes de contestar; pues quería asegurarme de no contestar a la tremenda. Vete tu a saber cuales serían las consecuencias de mi respuesta. No sabía quien podían ser ellos, podían ser desde testigos de Jehová a simples chavales con ganas de juerga. Tras meditarlo bastante les dije que yo no creía en Dios, ni en el diablo; para mí eran simples figuras del mal y del bien que habíamos creado los hombres y que por lo tanto tampoco había cielo o infierno. Pero dejé en el aire la frase y no quise continuar expresando mis creencias pues quería ver como reaccionaban. 
- Me lo esperaba, dijo él con un tono bastante meditabundo. No sé que hemos hecho mal para que el mundo se haya transformado en lo que es hoy en día. Casi nadie cree en nada y los que creen en algo, creen en lo equivocado. Verás, empezaré desde el principio.
Nosotros somos ángeles. No servimos a Dios ni nada por el estilo pero somos la parte buena de la creación, por así decirlo. Para que te quedes más tranquila te diré que no hemos venido aquí a convertirte en creyente ni devota, puesto que ni nosotros creemos que haya un Dios haya arriba. Hemos venido para comunicarte la siguiente noticia; Existen tres bandos en este momento a los que te puedes unir, pero primero deberás conocer uno a uno nuestros mundos, nuestra forma de ser. A parte de ángeles, también existen los ángeles caídos y los vampiros y a nosotros nos ha tocado primero venir a explicarte todo esto. Supongo que será porque somos los que menos miedo damos a los humanos.
Pasarás una semana con nosotros y te enseñaremos todo lo que podamos y después deberás partir con uno de los otros dos grupos. Cuando pasen las tres semanas te dejarán un plazo de otra semana para aclarar tus ideas y entonces tendrás que decidir.
Y entonces me desperté.

jueves, 19 de mayo de 2011

sangre, venganza y pasión una mezcla no muy recomendable.

Y cuando la sangre dejó de gotear todo se paró por un instante, nadie sabía que iba a suceder a continuación. El cuerpo había desaparecido. ¿Cómo podía ser? ¡Si ni tan siquiera le había dado tiempo a parpadear! Y entonces las ventanas se rompieron al unísono. Todo el mundo empezó a gritar. ¿ Pero que diablos había pasado? Fue lo primero que se me vino a la cabeza tras ver aquel desastre. Y entonces empezaron a morir uno tras otro, los malditos críos que habían arruinado mi infancia. No sabía cuántas veces les había deseado lo peor, los llegué a odiar pero verlos aterrorizados a mi alrededor fue suficiente venganza. Yo no quería que murieran. No soy tan cruel, créanme. Además lo quisiera yo o no en el fondo los quería, habían sido amigos míos toda la vida. Durante las dos horas siguientes yo me limité a sentarme en el suelo con toda la ropa manchada de sangre pero, ¿Qué iba a hacer sino? No estaba yo para moverme de allí, pues las piernas dejaron de funcionarme hacía rato y tras ver al último de mis compañeros partirse por la mitad no es que tuviera ánimos para irme de fiesta. No sabía quien había sido el asesino pues su velocidad me impidió verlo en todo momento pero algo sí sabia, y es que ese tipo fuera quien fuese no era humano. Lo que no logré entender por muchas vueltas que le dí es porque yo seguía viva. No es que yo fuese mejor persona que los demás ni tan siquiera destacaba en las notas. No merecía vivir más que los demás o eso pensaba yo.
- Entonces según tu versión de los hechos, alguien a quien no pudiste ver en ningún momento, ¿mató a todos tus compañeros y se largó sin más? ¿No es un poco sospechoso eso? No quiero pensar señorita que nos está mintiendo pues su condena a muerte está en juego ¿ Que más nos puede contar? ¿Qué pasó después?
-  Sé de sobra que no me creen yo tampoco lo hubiese creído si alguien me lo contase ¿Pero que podría ganar yo? Solamente me declararíais enferma mental y me internaríais y para eso prefiero estar muerta créanme. 
Bueno continúo con la historia...
No pude contener las lágrimas tras asimilar lo que había pasado y de tanto llorar me cansé tanto que acabé durmiéndome. Cuando me desperté supe que no estaba en el salón de baile precisamente pero no entendía como había llegado hasta allí.
Tras levantarme pude comprobar que alguien me había cambiado de ropa y me había limpiado la sangre de la cara. Alcé la voz con la esperanza de que quien fuese que me había llevado hasta allí se dignase en presentarse. Pero no lo hizo. Así que sin dudarlo me tumbé en la cama que habían preparado para mí. No me atreví a salir de allí, además no tenía fuerzas. Y no entiendo por qué pero volví a dormirme. Pero esta vez no tenía sueño debieron de drogarme con algo pues no se cuanto tardé en despertarme de nuevo.

miércoles, 18 de mayo de 2011

os lo debo todo.

Mirad hoy os tengo que dar las gracias. Si quereis saber por qué mirar esa sonrisa. Sí, parece algo normal, que no cuesta esfuerzo, pero esta es la primera vez que he sonreído de verdad en mucho tiempo. Lo veis: una sonrisa de oreja a oreja sin complejos aunque haya una cámara de por medio no me importaba, eso habeis conseguido. Me habéis hecho feliz.
Chicas no existe dinero en el mundo que pague eso. Habeis hecho de mi otra chica nueva me habéis remendado con la aguja del buen humor y con el hilo de la buena amistad.
No sabría como agradeceroslo y no tengo ni palabras que decir pero algo tenía que hacer pues ya era hora de que os dedicara algo en mi blog. 
Cada día tengo una queja es cierto y a veces parece que no valoro nada y que todo me parece negativo pero si echamos la vista atrás mi vida no ha sido un camino de  rosas precisamente y eso ahora forma parte de mí; tengo ese lado oscuro que me persigue pero vosotras me habéis ayudado a romper ese caparazón que tenia tan bien pegado a mí.
Ahora me río, lloro, vuelvo a sentir. Ya no intento disimular una sonrisa tapandome con la mano, ya no reprimo mis lagrimas, ya no estoy triste todos los días y eso os lo debo a vosotras.
Sí, yo también me he tenido que esforzar eso está claro, nada lo regalan, pero sin vosotras no creo que lo hubiera conseguido. Me habéis hecho mirar la vida desde otras perspectivas y ver que no tengo que dejar que me pisoteen que la que tiene que pisar fuerte soy yo y decir "aki estoy yo y vengo para quedarme te guste o no." 
Chicas diga lo que diga me quedaré corta pero con un simple gracias por todo  os digo bastante. Sabéis que a pesar de mi humor negro, de mi frialdad en ocasiones, estoy ahí siempre para todo para lo bueno para lo malo y para lo que sea eso no lo dudéis nunca.
La felicidad está cada día más cerca de mi y yo hago lo que puedo para que tambien 
este cerca de vosotras. Esto suena muy cursi, soy consciente, pero cuando sois felices  me transmitis la felicidad a mi también y hasta ahora no me había pasado eso.
Agradezco sobretodo que aunque a veces no lo merezca esteis ahi y sepais entender mi forma de ser y de actuar y bueno no me alargo más que esto ya es un testamento. 
GRACIAS.!

la dura elección

Esta es la historia de un amor grande, poderoso, peligroso incluso. Empezó como un juego, ambos lo sabían, era divertido quererse a escondidas. No sabían por qué pero el destino les había unido y no iban a desaprovecharlo. Nadie tenía por qué saberlo. El problema comenzó cuando dejó de ser un juego para los dos por separado. No querían sufrir, tampoco sabían lo que sentía el otro y tenían miedo ante todo, de enamorarse.
Ya era demasiado tarde para echarse atrás, los sentimientos estaban ahí como una herida punzante, y no pensaban desaparecer. Cada día esos sentimientos se hicieron más fuertes y ya no pudieron ocultar su historia. La gente acabó enterándose de su affair. Nadie se lo tomó a bien pero a ellos les daba igual. Les gustaba quererse a escondidas aunque solo fuese unas horas al día. Como suele pasar ella fue la primera en darse de cuenta de que ya no le bastaban cuatros besos y un adiós y se lo dijo a él. ÉL era el típico mujeriego que solucionaba sus problemas con alcohol y mujeres y ella le pedía que dejase de ser así. Por una parte ella lo conocía mejor que nadie, sabía como era él, no pretendía cambiarle del todo, solo quería que le demostrase su amor. Ella dijo esas palabras al fin: Te quiero. esperando un Te quiero de vuelta también, pero se quedó con las ganas. Él no estaba preparado para decirlas, pues nunca las había dicho fuera de la cama. Tampoco había sentido nada tan fuerte por alguien, por otra parte. Pero aun no estaba seguro de decirlas. Tras un tiempo llegó a la conclusión de que debía decirlas pero ya era demasiado tarde. Ya la había perdido. Entonces ella conoció a un príncipe. Este príncipe sí la trataba como ella se merecía, le demostró su amor hasta el compromiso pero ella seguía queriendo al otro. No podía evitarlo. Sin quererlo volvió a encontrarse con él una noche, volvió a caer en sus brazos, pero él le dio la mayor prueba de amor que podía darle, tras tenerla por unos instantes la engañó y se la entregó al otro chico. Sabía que ella lo quería, tenían un amor muy fuerte, destructivo para ambos y aunque le dolía demasiado para soportarlo, lo hizo. Hizo lo que era mejor para ella, para que fuese feliz y la dejó ir.

puke rainbows

Ultimamente escribo mucho sobre el amor. Sí, cualquiera que lo lea y no me conozca dirá oh! está enamorada, pero no, la verdad es que no lo estoy, en absoluto pero eso no quiere decir que no me guste hablar de él, sentirlo en la parte más profunda de mi ser y dejarlo a manos del viento para que lo recoja el que lo merezca. Me siento bien cuando hago entradas puke rainbows porque sí, aunque no lo parezca soy una romántica hasta los huesos. Desde que era pequeña me han gustado las historias con final feliz, esas que parecen imposibles y al final tienen un final bonito pero no demasiado empalagoso. Me encanta ver series, películas en las que hay amor quizá sea la edad, las hormonas no lo sé lo cierto es que me emociona ver que no todo en este mundo es sufrir.
Hay gente que afirma no necesitar el amor para vivir pero el amor del que yo hablo no es solo amor carnal o pasional hacia alguien; para mí cualquier tipo de amor tiene una gran belleza ya que solo la persona que lo siente es capaz de hacer grandes cosas. Pondré un ejemplo. Si un músico no adorase la música, ¿como podría dedicarse a ello durante horas, y dar todo lo mejor de sí? Algunos me responderán que por dinero. Vale, cierto, hay gente que su motivación principal en la vida es el dinero. ¿Pero como podría llegar a ser realmente brillante si no es porque de verdad le gusta lo que hace? Pues lo mismo es con el amor hacia otra persona. ¿Como podrías ser bueno con alguien, confiar realmente en él si no es porque lo quieres? Hay relaciones por interés, también es cierto, pero en esas relaciones no hay confianza, por lo menos por parte del interesado y por tanto tampoco hay amor.Me encanta hablar del amor y a quien no le guste que no lo lea.

lunes, 16 de mayo de 2011

Capitulo 7

Llegó el día y después de un café con la familia, decidieron que ya era hora de enseñarles el nuevo terreno que habían comprado. Carlos le explicó a Laura que allí construirían una nueva casa y que venderían su otro campo. Estaban empezando a coger confianza y cada vez era más fácil estar juntos. Cuando empezó a oscurecer Carlos invitó a Laura a escuchar música dentro del coche. Le preguntó que tipo de música le gustaba pero ella se limitó a responder que de todo tipo y miro para otro lado. Conectó el aparato y puso el CD de melendi. Era el primer trabajo de este artista y Carlos se sabía la letra de memoria. Laura solo había oido una canción en la radio y no le había llamado mucho la atención pero claro no se puede judgar a un artista por un solo single y menos de la radio así no se quejó. Carlos le explicó lo que querían decir las letras de las canciones y poco a poco Laura empezó a cogerle el gusto a aquella música.
Llegaron a una canción que parecía un tango y Carlos empezó a cantársela. Decía algunas frases de la canción y gesticulaba cada palabra. Laura escuchó muy atentamente la letra de aquella canción, no era capaz de concentrarse mucho pero hubo una frase que se le quedó grabada a fuego decía algo así -" Vivo a tres palmos del suelo desde el día en que te vi". Lo repetía una y otra vez mirándola fijamente y Laura no sabía a donde mirar. Fue un gran detalle que siempre quedaría en su memoria.
Siempre que veía una escena parecida en alguna película le parecía lo más vergonzoso y ridículo del mundo pero ahora que lo había vivido con una persona especial no podía verlo con los mismos ojos. No podía dejar de recordarlo y ni ella misma se creía a veces haber conocido a alguien así. De solo pensarlo el corazón no dejaba de acelerar podría decir que ahora sabía lo que era sentir el corazón de verdad. Quizá no había pasado nada todavía entre ellos pero no hacía falta. Ya habían dejado huella el uno en el otro para siempre.
Salieron del coche ya impacientes por respirar el aire fresco, y ver las estrellas. Andaron un poco por el terreno y se sentaron en unas piedras para poder estar solos un poco más. Empezaron a hablar de sus mejores amigos y a contarse anécdotas y sin quererlo acabaron hablando de parejas. Laura le contó su situación y le dijo que había sufrido bastante pero que aun no había tenido novio. A Carlos esto le pareció chocante, pues no podía entender por qué nadie se había fijado en ella.
- De verdad, Laura, no me creo que no haya nadie que se haya fijado en ti si eres guapísima y además eres muy simpática.
- En clase me dicen que soy fea desde siempre además sé que me sobran unos quilos y ¡ Mira mi pelo! siempre está encrespado ¡parezco un león.!
- ¡No digas eso anda! tienes unos ojos super bonitos y tu pelo no tiene nada de malo. Y bueno gorda, sí, cuidado no vayas a reventar.
Tras esto estallaron a reir sin parar pues los dos sabían que no era para tanto.

domingo, 15 de mayo de 2011

vida

Hoy ha sido un día de esos que apetece contar, no ha sido largo pero ha sido intenso.
Es de las pocas veces que no he podido quejarme porque no había nada que mereciese mi desprecio.He conocido a gente maravillosa, visto a mucha gente diferente junta unida por una misma causa en un mismo lugar y eso siempre emociona. Esto nos demuestra  que los humanos no somos tan diferentes como nos queremos sentir, en el fondo hay algo que nos iguala y lo sabemos. Cada uno tiene su carácter, su personalidad, su cultura...  pero en el fondo todos vamos a parar a los mismos sentimientos, emociones y pensamientos.
Solo que a cada uno nos toca vivirlo en un momento diferente de nuestras vidas. Queramos o no la vida nos plantea las mismas situaciones a todos. La vida es un largo viaje o corto depende de para quien, en el que se pone a prueba nuestra resistencia, nuestro valor, nuestras ganas de aprender y sobretodo nuestros valores.
Nadie sabe que hay después de la vida, pero durante esta si sabemos que hay; hay sufrimiento, penas, alegrías pero la balanza se desequilibra muchas veces. Unas veces se desequilibra en positivo y otras no tanto. La vida no es justa dirían algunos pero yo me pregunto¿ Qué es la justicia? Para mi algo justo puede ser algo que va en conjunto con mi educación, mi cultura y mi carácter pero a otra persona de otra cultura o carácter el mismo concepto de justicia puede ser totalmente diferente. Lo que para mí sería justo para otros no lo es y viceversa.
No podemos pretender ser ciertos en todo lo que pensamos ya que todo depende desde la perspectiva en que se mire. Lo mejor es atravesar este viaje de la mejor manera posible; viviendo los buenos momentos al máximo y sufriendo los malos hasta aprender.

jueves, 12 de mayo de 2011

capitulo 6

Carlos se levantó, como cada mañana, sin ganas de ir a clase solo quería que acabase este mes, quería el carnet de la moto. Quería poder dar una vuelta con Laura en ella. Sabía que a ella le aterraban las motos, pero ya la haría cambiar de opinión. -pensó. 
Carlos era un chico del que su madre podía estar orgullosa, eso saltaba a la vista. Era dulce, tímido, muy educado y físicamente no dejaba nada que desear; era alto, moreno, de unos ojos marrones que transmitían una bondad infinita. Era el novio perfecto, el mejor amigo que alguien podía tener. Quizá era demasiado perfecto y por eso no era el que más novias había tenido precisamente. Podía contar con los dedos de una mano las chicas que habían pasado pro su vida. Pero no le importaba en absoluto. Él era feliz con sus amigos, con su familia, con su vida en general. Para él el amor era algo que podía esperar. Hasta el día en que conoció a Laura. 
Al principio, la tomó como a cualquier otra chica, fue simpático con ella, pero por cortesía simplemente. Pero se dio cuenta de que Laura tenía algo que muchas chicas que conocía no tenían; tenía humildad y de verdad. Solo podía encontrarle un defecto; tenía el autoestima bajo cero y parecía no quererse nada a sí misma pero era encantadora, diferente. Y eso le gustaba de ella. Solo había una pega, Carlos no era el típico chico que confesaba sus sentimientos a la primera. Le daba vergüenza y además al no saber si ella sentía lo mismo tenía miedo de romper la conexión que tenían. 
Carlos no se daba cuenta pero era el típico chico romántico, caballeroso, de esos que podían convertir a cualquier chica en una princesa en un cuento de hadas y eso era algo que jugaba muy a su favor con Laura pues nunca nadie la había tratado con tanto respeto. Laura estaba acostumbrada a las bromitas de sus compañeros, que le ponían motes graciosos y le gastaban bromas constantemente no sabía lo que era un chico bien educado.
Mientras dejaba divagar su mente se le empezaron a ocurrir mil maneras de declararse pero no encontraba nada que fuera lo suficientemente original. Además ¿Qué le iba a decir? Si tan solo hacía unos meses que se conocían. 
Pasaron los días y volvieron a quedar. Esta vez Laura se vendría con ellos a su nuevo campo. Era la ocasión perfecta para hablar con ella, indagar unpoco sober su vida sentimental. -pensó.

domingo, 8 de mayo de 2011

Perder esa gran carga llamada miedo.

Miedo, ese miedo que todos hemos sentido alguna vez de enamorarnos. Ese miedo provocado por motivos diferentes en cada uno, nos destruye, nos paraliza, no nos deja sentir o pensar con claridad.
Cuando un corazón se rompe, la persona que lo posee pierde todo lo que era y pretende reconstruirse buscando su verdadero yo. Sí, ese yo que ha estado siempre ahí, antes de que esa persona apareciese en su vida. Buscan algo que les de fuerzas para seguir y mientras pasa el tiempo los trozos de su corazón van buscando la manera de unirse de nuevo.
 Pasan por un tiempo horrible, donde cambian, se hacen fuertes, superan el dolor y es entonces cuando aparece, allí está, un pequeño resquicio de la felicidad perdida. Todo vuelve a cobrar sentido y nuevos sentimientos y sensaciones empiezan a brotar. Ese cuerpo que parecía muerto vuelve a palpitar, a sentir cada minuto que pasa. Y es entonces cuando realmente se está preparado para conocer a ese alguien, sí, esa persona que te cambiará la vida para siempre. La nueva oportunidad de querer, de ser querido.
Y  es entonces cuando aparece el miedo con más fuerza. Cuesta confiar otra vez en alguien, entregarse en cuerpo y alma a alguien confiando solo en el amor. Se necesitan muchas pruebas de ese amor antes de volver a dar el salto pero si te demuestran ese amor lo das ya lo creo que lo das y con los ojos cerrados si hace falta. 
El truco está en volverse a querer a uno mismo y en perdonarse. Después todo viene rodado.

sábado, 7 de mayo de 2011

Capítulo 5

Laura, cuando llegó a su casa, decidió contarle a su madre que la gente de su clase se metía en los terrenos del pantano para ver qué opinaba sobre eso. Su madre le dijo que no le parecía bien ya que aquello era propiedad privada y además era peligroso acercarse a un pantano porque en ocasiones parecía estar medio seco pero el suelo era fangoso y podían quedarse atrapados. Laura le dijo que era una exagerada y que a nadie le había pasado nada. A lo que su madre respondió contándole una historia;
- Hace unos años, cuando yo tenía tu edad, esa zona no estaba vallada y el colegio no estaba en ese sitio. Todos los fines de semana todos mis amigos y yo ibamos por esa zona y hasta nos construimos una especie de cabaña y allí jugábamos, e incluso nos quedábamos a dormir en ocasiones especiales. Una noche nos quedamos cinco amigos porque era el cumpleaños de uno de ellos. Alardeábamos de nuestra valentía al quedarnos ya que nadie más se atrevía y jugamos a las cartas horas y horas a la luz de una hoguera. Decidimos irnos a dormir un par de horas más tarde, no pensábamos que alguien nos había descubierto. Cuando dormíamos a pierna suelta un hombre nos despertó bruscamente. Tenía apariencia de haber bebido bastante así que nos levantamos lo más rápido que pudimos y salimos corriendo cada uno en una dirección para que no nos pudiera coger. Yo corrí en dirección contraria al pantano y cuando logré ponerme a salvo intenté encontrar a alguno de mis amigos. Por suerte, encontré a dos y nos fuimos a casa.
 Al día siguiente me comunicaron que uno de mis amigos intentando huir se metió en el pantano y quedó atrapado. Las arenas movedizas lo devoraron en cuestión de segundos. Ya nunca volvimos por allí y años después alguien compró la propiedad y la valló. El dueño es ahora ese hombre, el que nos atacó, no sabemos lo que nos habría hecho si hubiera podido así que Laura por favor, no te metas por allí. 
Laura quedo aterrorizada con la historia, le dio vueltas toda la tarde, pero cuando lo pensó friamente ser le ocurrió que podría ser que su madre solo quisiera asustarla para que no se metiera en lios. No sabía que pensar así que se limitó a buscar por internet los sucesos de aquella época. No aparecía nada, ni tan siquiera habían datos claros sobre esa propiedad cosa que la intrigó aun más. Pensó que al día siguiente les contaría esto a sus amigas a ver que pensaban y se durmió.

capitulo 4

Era un día como otro cualquiera. Sonó el despertador a las  8 como siempre, se levantó, se puso el uniforme para ir al colegio y fue a la cocina a desayunar. No tenía prisa, ya que su colegio estaba muy cerca de su casa así que desayunó con parsimonia, mirando el reloj a cada bocado. Se le hicieron las nueve menos veinte así que se colgó la mochila y salió disparada. Llegó al colegio, temprano, como casi siempre y buscó con la mirada a alguna de sus amigas aunque no vio a ninguna cosa que no era extraña porque sus amigas no eran nada puntuales.
Un rato después subió a clase, se sentó en su sitio, en silencio, como le habían inculcado desde siempre, sacó los libros y se sumergió en sus pensamientos. Llegó la hora del patio y sus amigas escogieron el mismo sitio de siempre y se sentaron a charlar. Al lado del colegio había un terreno vallado que se veía desde donde estaban ellas. La valla tenía un agujero de entrada en una parte y otro de salida al otro lado. En aquel terreno había un pantano y varios campos alrededor. Aquellos días se había puesto de moda atravesar aquel terreno ya que tenía un toque misterioso porque nadie sabía quien era el dueño de aquellos terrenos ni que pasaría si pillaban a todos los que pasaban por allí. Laura y sus amigas decidieron cruzarlo, pensaron que no podría pasarles nada malo, por allí no pasaba nadie y además no tardarían mucho. 
Pactaron no decírselo a sus padres y quedaron en la salida del colegio. Un rato después Sandra, una de las amigas de Laura, habló con las demás y les dijo que ella no iba a participar. Dijo que no le venía bien aunque todas sabían que Sandra era demasiado buena como para embarcarse en una aventura de aquel tipo. Pero aun así no se desanimaron. Ella se lo perdía. - pensaron. además así  tendrían a alguien a quien contárselo.
La hora llegó y ya estaban ansiosas por empezar. Laura en el fondo de su corazón albergaba algo de miedo y esperaba que todo saliese bien. Se metieron por el agujero de la valla y comenzaron a andar. Por el momento, todo iba bien. Había un sendero bastante claro que seguir así que iban andando eufóricas sin parar de hablar. Laura recordaba conforme iba avanzando, la parte del pantano que se veía por el camino al colegio, y el croar de las ranas incesante. Se paró a escuchar y no oyó nada cosa que le pareció extraña aunque pensó que ya debían estar cerca y las ranas al oirlas se habrían escondido. Dejó de pensar en eso y se reenganchó a la conversación de sus amigas. Al cabo de unos minutos llegaron a la parte en la que debían bajar una cuesta bastante peligrosa para llegar al pantano y a Laura se le aceleró el corazón. Iba a tener que superar su miedo a las alturas de una vez. - pensó. Todas llegaron abajo sin ningún rasguño aunque los zapatos del uniforme estaban bastante llenos de tierra ya pensarían en algo para limpiárselos. Ahora estaban seguras de continuar y bueno, tampoco es que tuvieran la opción de dar media vuelta, ya que no podían tardar tanto para que sus padres no sospecharan.
De repente, oyeron un ruido, como si hubiera gente. Avanzaron en silencio por si las descubrían . Llegaron a la salida y vieron restos de botellas de alcohol y varios envases de comida. Imaginaron que allí iban a beber chicos mayores que ellas. Discutieron sobre si volverían y decidieron que lo volverían a hacer otros días, no veían nada de malo en ello.

viernes, 6 de mayo de 2011

gossip girl

- Este parece el vestido que  Diana llevaba el día después antes de convertirse en princesa.
-Lo es. Quería que lo llevases en la foto conmigo. No tenía ni idea de que debía  preguntar. Aun no es demasiado tarde. No tienes por qué ser poderosa por ti misma primero.Nosotros podemos construir nuestro propio futuro juntos.
-Lo más triste es que yo había llegado a la misma conclusión. Pero ahora sé que yo estoy lista y he comprendido que tu no lo estás.
- ¿ Qué?
- Y he pensado que después de todo lo que pasaste, que quizás habías cambiado. ¿ Pero a quién estoy engañando?
-No digas eso.
-Pasarán años antes de que seas capaz de una relación verdadera si es que alguna vez podrás. Lo siento.

capítulo 3

Llegó la hora. Laura y su madre estaban aparcando cuando vieron el coche de ellos pasar por detrás. Salieron, se saludaron y entraron al restaurante. Laura, estaba tan nerviosa que podría decir que se le iba a salir el corazón por la boca. 
Empezaron a hablar, a preguntarse uno cosas del otro, insaciables. Cuando se quedaban sin nada que decir escuchaban la conversación de sus padres y comentaban algo. Fue fácil conectar, se llevaban de maravilla aunque Laura empezó a notar que Carlos, que así se llamaba,era un poco tímido y claro así era más difícil que pasase algo. - pensó ella. ya que Laura nunca había estado con un chico a no ser que los novios de infantil contasen. La experiencia de Laura con los chicos se limitaba a un beso robado que se dio con su primo de pequeña y a los chicos de los que se "enamoraba" y que nunca le hacían caso. Así que Carlos no podía esperar que se fuera a lanzar ella y si lo hacía estaba muy equivocado.
Cuanto más tiempo pasaban juntos más pensaba ella en como sería besarse con él, sentirlo cerca, escuchando su respiración. Quedaron algunas veces más y una de esas veces la madre de Carlos le propuso a Laura que se quedase a dormir ya que Teresa, la hermana de Carlos, podría compartir cama con ella. Laura aceptó encantada.
Cuando llegaron a la casa decidieron que pondrían tres colchones en el salón, así podrían dormir los tres juntos. Se tomaron un vaso de leche y se acostaron aunque Carlos y Laura no pensaban dormir. Pasaron horas y horas hablando, cogidos de la mano. Laura pensó que la noche no podría haber acabado mejor y al fin se durmieron. Al día siguiente, jugaron a la play, al ordenador, contaron chistes, fueron niños otra vez. Niños que solo querían estar en su mundo, en un mundo para ellos dos solos. Pero como era de esperar pasó el día y la madre de Laura fue a recogerla. Se despidieron y prometieron quedar pronto.

martes, 3 de mayo de 2011

rumbos perdidos

De repente, escuchando una canción me he enfrentado a mi temor más grande; me he dado cuenta de que soy sustituible. Tenía miedo de aceptarlo pero ya es hora de enfrentarme a la realidad para poder cambiarla. Siento decirme a mí misma que no soy tan diferente como creía y que no soy imprescindible. Pero día a día voy a sacar fuerzas y a hacerme indispensable en cada situación de mi vida. He descubierto los cimientos de mi tristeza y autocompasión y son éstos.
La gente no me echa de menos, no les cuesta vivir sin mí y el problema es que a mí si que me cuesta vivir sin ellas y eso me frustra y a veces me deprimo. Hay personas de las que debería dejar de preocuparme ya que ellas no lo merecen pero no lo puedo evitar a pesar de saber que no les importo. Cuando alguien que me importa me hace ver que ya no le importo me vengo abajo. Espero poco a poco elegir bien a las personas a las que querer porque la mayoría de las que tengo alrededor no se merece ni la mitad de lo que siento por ellas.
- El verdadero amor no es real a no ser que sea devuelto.¿ Estás de acuerdo?
- No creo en el amor. Katherine.
- Eso es demasiado triste de aceptar para mí, mi señor. La vida es muy cruel. ¿ Si dejamos de creer en el amor, por qué querríamos seguir viviendo?