Según un cuento popular, existen 4 cosas en la vida que no se recuperan:
1. Una piedra después de haber sido lanzada.
2. Una palabra después de haber sido proferida.
3. Una oportunidad después de haberse perdido.
4. El tiempo después de haber pasado.
Y esto quiere decir que una vez hacemos las cosas ya no hay vuelta atrás. Piensa antes de actuar, no te limites a lo que sientes en ese momento, pues de ahí viene el error, el arrepentimiento.
Yo antes era de las que de vez en cuando actuaba sin pensar, y sin remedio, acababa arrepintiéndome. Necesitaba ese poco de adrenalina en mi vida, pero eran otros tiempos. Ahora he decidido madurar, aprender de mis errores, y sobre todo del tiempo.
Y por eso ya no me permito soñar, la realidad me ha vencido. Después de haber repetido la misma suerte un par de veces, soy lo suficientemente lista como para saber cuando parar. Y tal vez los sentimientos sean inevitables, pero las acciones no. Las acciones las controlo yo.
Me he dado cuenta de que ya es hora de volver a sentir, de que ya me di mi tiempo para repararme y que no puedo ser siempre de piedra, pero eso tampoco quiere decir que vuelva a ser la de antes. De momento no quiero volver a sufrir, y si sufro, tendrá que ser por algo o alguien que merezca la pena.
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