El otro día una chica me contó que su prima había muerto tras una caída montando a caballo. La vi llorar y no supe cómo reaccionar y ahora me ha hecho reflexionar.
Hace tiempo, pensé en los riesgos que tiene montar a caballo, a la vista está el famoso caso de el actor que interpretaba a super man, y obviamente los accidentes que he visto en la hípica o que he vivido yo. Era consciente de que algún día podía no tener tanta suerte y no tener solo un morado como recuerdo y daba gracias de que todavía no me había pasado nada, pero ahora, tras este suceso, me he tomado este tema mucho más enserio.
Yo sigo pensando lo que pensaba, de algo hay que morir, y yo, si tengo que morir, elijo morir haciendo lo que más me gusta en la vida, lo único que llena mi vida, lo que me hace más feliz, mi pasión. Me da miedo caerme y quedarme paralítica, o tetrapléjica, y el problema es que no es una posibilidad ínfima precisamente. Es muy fácil caerse, y hay muchas probabilidades de hacerse mucho daño, esto no es un juego, y no hay que olvidar que los animales no son como las máquinas, ellos reaccionan de modo inesperado y eso es lo que hace esto tan peligroso. Una pequeña casualidad unida a la mala suerte, y te encuentras en un mal sitio, en un mal momento y así sucede. Piensas que no te va a pasar a ti, pero pasa. Soy consciente de que cualquier día puedo caer mal y partirme el cuello, o ser pisoteada, o romperme un brazo o una pierna, pero no por ello voy a dejar de montar.
Esto es mi vida, es lo que soy, es lo que hace que cada día me levante y como dice Nietzsche: "Hay que vivir peligrosamente"
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