Hoy me han vuelto a recordar que mi vida sigue igual que siempre, o peor.
Hace ya tiempo que me dedico a perder a todas mis amistades. Desde las que prometieron nunca marcharse hasta las que pensé que no durarían. Es cierto que alguna gente me alegra que se fueran de mi vida pero de una gran mayoría no. Yo no elegí que se marchasen, y todavía cuando pienso en ellos me duele. Y lo cierto es que todavía sigo sin entender porqué, sin entender qué es lo que hago mal. Y no es que yo piense que todo lo que hago está bien, sé que muchas veces la he cagado, y además sé que tengo un carácter difícil. Pero debe haber algo más que sea lo que acaba con todas mis amistades tarde o temprano. Todavía no lo he descubierto y no será porque no le he puesto empeño.
Tampoco es muy normal que a mis 18 años siga sin haber tenido ninguna relación estable. Está claro que muchos condicionantes no han preparado las mejores circumstancias (Los cambios de hogar, de colegio...) pero dicen que el amor lo puede todo. Yo sigo sin comprobarlo, para mi desgracia. Sigo sin toparme con alguien que me entienda o que lo intente, con alguien que me aguante con mis cosas buenas y con las malas, que me quiera a pesar y por ser quien soy.
Me gustaría que la gente dejara de etiquetarme y dejara de pensar que saben algo de mi, algo de lo que soy o de lo que quiero ser puesto que ni yo misma me conozco por completo aún. Ojalá que alguien me acepte con mi pasado y mi presente y que a pesar de saberlo todo sobre mi, me quiera en su futuro.
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