A veces nos empeñamos en ver a las personas como queremos que sean. Vemos solo un lado de su personalidad o quizá interpretamos lo que nos muestran como queremos. ¿ Por qué hacemos esto?
Bien, todos sabemos que a veces es más soportable pensar que una persona es de una determinada manera, a pensar que estamos equivocados y desilusionarnos. Cuando alguien nos gusta, evitamos pensar que esa
persona puede ser realmente mala para nosotros, o para los demás e intentamos ver cada resquicio positivo de su personalidad. Hay personas que no tienen salvación, pero que una vez nos entran por el ojo, ya es imposible volver atrás. Es imposible ser objetivo, ser racional y decirnos la verdad a nosotros mismos.
En el fondo sabemos que estamos equivocados y que algún día la verdad nos estallará en la cara, pero mientras podemos retrasar ese momento, ahí estamos, contra toda indicación, engañándonos a nosotros mismos. Hasta la parte más ingenúa de nuestra persona sabe, que lo estamos haciendo mal y que no podemos empeñarnos en cambiar a una persona. Si tu quieres a alguien lo debes querer tal cual es, y no intentar que sea otro, en cuanto lo intentas cambiar ya estás haciendo de él, otra persona, un reflejo de la idea que hay en tu mente de esa persona, pero jamás será cómo queremos, nadie puede ser como un trozo de plastelina y modelarse a nuestro antojo. Pero cuando alguien es malo, se nos plantea como un reto. No sé por qué nos empeñamos en hacer cambiar a las personas constantemente, en vez de aceptarlas tal y como son. ¿No se supone que somos especiales por ser únicos? ¿ Por qué nos empeñamos en hacer clones o modelos perfectos de conducta?
domingo, 9 de octubre de 2011
sábado, 8 de octubre de 2011
Tengo tantas huellas en mi corazón que ya no sé si cabe alguna nueva. Mi cabeza está repleta de recuerdos, de momentos buenos, de momentos malos y de todos los sueños que algún día tuve en mi mano. No sé si me queda espacio para el futuro, no sé si tendré que olvidar, que borrarme la memoria y nacer de nuevo. Me gustaría poder ser otra persona, pero ésta, soy yo, y a estas alturas ya no hay nada que pueda hacer para cambiar completamente. Hay tantas personas que han pasado por encima de mi corazón, lo han pisoteado y luego se han marchado al corazón de otro. He perdido a tanta gente, que creo que ya no los recuerdo a todos. He olvidado las caras de tanta gente... si ahora me los encontrará casualmente, creo que no recordaría que una vez estuvieron en mi vida. Hay gente de la que si me acuerdo con nostalgia pero ahora sé que han cambiado y que ya no son cómo los recuerdo. Tengo una imagen de ellos que no es la actual y la verdad es que no sé si me gustaría cómo son ahora. A veces pienso que nunca borraré a algunas personas de mi vida, siempre estarán ahí en mis recuerdos, en mi corazón y en todas partes.
Cuando alguien ha sido importante para mí, por mucho tiempo que pase, no soy capaz de borrarlo, de olvidarlo. A veces siento que me voy a pasar la vida echándo de menos a gente que ya no existe.
Cuando alguien ha sido importante para mí, por mucho tiempo que pase, no soy capaz de borrarlo, de olvidarlo. A veces siento que me voy a pasar la vida echándo de menos a gente que ya no existe.
miércoles, 5 de octubre de 2011
Querer o no querer
Es muy sencillo; o te quieren o no te quieren. Una afirmación muy difícil de aceptar cuando uno se siente atraído por alguien.
Cuando uno quiere a alguien con mucha fuerza, espera ser correspondido por la fuerza con la que siente ese sentimiento en su interior, parece imposible que la otra persona no pueda sentir lo mismo y lo más fácil es buscar excusas. Siempre intentamos como mecanismo de defensa excusar a la otra persona; es que no me ha llamado porque estará demasiado ocupado, es que es tímido y no se atreve, es que no nos conocemos demasiado... Excusas, excusas y más excusas. Si la otra persona te quiere, no lo dudes, hará hasta lo imposible por ti. Por muy ocupado que esté, por mucha vergüenza que le dé o por mil situaciones difíciles que tenga que pasar. Cuando uno está interesado en alguien, no puede evitar que se note, no puede estar días sin hablar con esa persona y lucha por ella. Si nada de esto sucede, deberíamos darnos cuenta de que no somos correspondidos o por lo menos no con la intensidad con la que nosotros quisiéramos.
Es difícil aceptar que la persona que no nos deja dormir, no siente nada por nosotros, pero es mejor aceptarlo y seguir con nuestra vida, que estancarse y sufrir pensando en algo que es poco probable que ocurra. No significa que no haya que luchar nunca, pero cuando es algo bastante imposible, lo mejor es dejarlo antes de hacernos demasiado daño.
¿ Cómo le digo a mi corazón que se rinda, que olvide, que se reconstruya y a mi cabeza que olvide, que sane, que piense fríamente? Esta es la típica pregunta que se nos pasa por la mente cuando alguien nos aconseja que lo dejemos pasar. Pues no es nada sencillo, para que vamos a mentir. El tiempo ayuda, es cierto, pero solo dependerá de la intesidad de lo que hemos amado, de las personas que nos ayuden y de las cosas que nos pasen día a día.
No siempre es así, también es verdad. A veces no hay que darlo todo por perdido, a veces hay suerte y la persona que nos gusta abre los ojos y nos ve de otra manera. Cada caso es un mundo, hay gente que tiene suerte y gente que no. Pero la vida es así, hay cosas que por muchas dificultades que hayan funcionan, y otras que ni con muchas facilidades lo consiguen. Es parte del equilibrio, he de suponer.
Cuando uno quiere a alguien con mucha fuerza, espera ser correspondido por la fuerza con la que siente ese sentimiento en su interior, parece imposible que la otra persona no pueda sentir lo mismo y lo más fácil es buscar excusas. Siempre intentamos como mecanismo de defensa excusar a la otra persona; es que no me ha llamado porque estará demasiado ocupado, es que es tímido y no se atreve, es que no nos conocemos demasiado... Excusas, excusas y más excusas. Si la otra persona te quiere, no lo dudes, hará hasta lo imposible por ti. Por muy ocupado que esté, por mucha vergüenza que le dé o por mil situaciones difíciles que tenga que pasar. Cuando uno está interesado en alguien, no puede evitar que se note, no puede estar días sin hablar con esa persona y lucha por ella. Si nada de esto sucede, deberíamos darnos cuenta de que no somos correspondidos o por lo menos no con la intensidad con la que nosotros quisiéramos.
Es difícil aceptar que la persona que no nos deja dormir, no siente nada por nosotros, pero es mejor aceptarlo y seguir con nuestra vida, que estancarse y sufrir pensando en algo que es poco probable que ocurra. No significa que no haya que luchar nunca, pero cuando es algo bastante imposible, lo mejor es dejarlo antes de hacernos demasiado daño.
¿ Cómo le digo a mi corazón que se rinda, que olvide, que se reconstruya y a mi cabeza que olvide, que sane, que piense fríamente? Esta es la típica pregunta que se nos pasa por la mente cuando alguien nos aconseja que lo dejemos pasar. Pues no es nada sencillo, para que vamos a mentir. El tiempo ayuda, es cierto, pero solo dependerá de la intesidad de lo que hemos amado, de las personas que nos ayuden y de las cosas que nos pasen día a día.
No siempre es así, también es verdad. A veces no hay que darlo todo por perdido, a veces hay suerte y la persona que nos gusta abre los ojos y nos ve de otra manera. Cada caso es un mundo, hay gente que tiene suerte y gente que no. Pero la vida es así, hay cosas que por muchas dificultades que hayan funcionan, y otras que ni con muchas facilidades lo consiguen. Es parte del equilibrio, he de suponer.
martes, 4 de octubre de 2011
Destino.
Al conocer la historia de Edipo, me he quedado pensando por un instante, ¿ Existe el destino? ¿ En el caso de que exista, podemos evitarlo o hagamos lo que hagamos no podremos huir de él?
En nuestra vida, encontramos muchas cosas de las que huir; huimos de los sentimientos, de las situaciones e incluso de las personas. En el caso de Edipo, al conocer su destino, huye para que este no se lleve a cabo y se topa de frente con él. En la vida real, también puede ser así; A veces, creemos que sabemos lo que nos va a pasar y tratamos de evitarlo por todos los medios. Si lo conseguimos, se dice que hemos burlado al destino; pero, ¿ No querrá decir que en realidad lo hemos cumplido? Quizá nuestro destino no era hacer lo que creíamos y por ello al esquivarlo cumplimos el verdadero designio del destino. ¿Puede ser esto cierto? ¿ Somos nosotros quienes escribimos el guión de nuestra vida o somos marionetas de algo desconocido?
fortaleza.
Hubo un día en que quizá subestimé tu desgracia, ¿ Es que estás condenada a sufrir?
Sufro cada vez que conozco un pedazo más de tu historia y día a día mi admiración por ti va creciendo. Tu fortaleza es envidiable, ¡ Qué malcriada me siento al quejarme de mi situación! Tu vida se ha desmoronado una y otra vez y tu la has vuelto a construir, igual que un castillo de arena. Sudor, sangre y lágrimas, te habrá costado. Para ti, nunca nada fue regalado. Si alguien merece la gloria eterna, esa eres tu. No entiendo como sigues sonriendo, no sé como todavía no te has vuelto loca y me sorprende que aun te queden cosas por dar a los demás. A pesar de todo lo que tienes encima, siempre tienes hueco para ayudar a los tuyos y aunque la que más ayuda necesite seas tu, tu jamás nos dejarías de lado.
Te admiro muchísimo y espero llegar algún día a ser como tu. Cada día que pasa me enseñas algo y solo tu me has demostrado que el que no es feliz es porque no quiere. Tu has estado y estarás siempre que te necesite y no sabes cuanto significas para mi. Por muchos elogios que te diga, o cosas que aqui escriba, siempre me quedaré corta, porque no se pueden agradecer con palabras, los hechos.
Sé que no encontraré otra persona como tu, eres demasiado buena, demasiado entregada, demasiado genial. Yo espero llegar a ser igual de dura que una roca a la que el dolor transpasa como el agua de lluvia, que más tarde la fractura y la derrumba. Y que tarde o temprano se vuelve a unir y a levantar vigorosa como la montaña que es.
Hoy en día puedo decir que te debo mucho, no podría devolver todo lo que has hecho por mi, pero no lo olvides yo también estoy aquí, a pesar de ser una niña, haría lo que hiciese falta por ti.
domingo, 2 de octubre de 2011
Deseo.
Ella caminaba sola por las calles del pueblo que tan bien conocía. Tenía la mente a mil kilómetros de allí, solo se concentraba en poner un pie detrás del otro y en desviar la mirada cuando se sentía observada.
Levantó la mirada para cruzar de acera y vió a un antiguo conocido suyo. Ninguna novedad para ella. Sin saber por qué, el corazón le iba a mil por hora. Se concentró, le dio más volumen a su ipod y empezó a cruzar.
En su mente iba formulando mil maneras de pasar por su lado, se preguntaba si él la saludaría. La tensión iba en aumento.
Llegaron a la misma altura, se miraron a los ojos y un hola forzado salió de los labios de ella. Él le devolvió el saludo con una sonrisa. Ella parecía querer salir corriendo, él denotaba calma y serenidad.
Siguieron sus caminos hasta perderse de vista pero ninguno de los dos, había dejado de pensar en el otro todavía. Él se armó de valor, agarró su motocicleta, la puso en marcha y aceleró al máximo. La buscó por muchas calles, pero no la encontró y decidió guardar la moto en el garage.
Se bajó en la puerta y la vio. Ella venía hacia él con paso vacilante. Esta vez no se escaparía -pensó él- Apoyó la moto en la pared del interior del garage y se esperó a que ella pasara por delante. Cuando estaba en el lugar exacto, él alargó el brazo y le pegó un tirón.. Ella pegó un respingo e intentó soltarse, pero cuando vio quien la tenía agarrada, se quedó paralizada.
Él estaba temblando, la atrajo hacia sí, la acercó a él todo lo que pudo y la besó. Así, sin más, sin mediar palabra se fundieron en un beso cálido y suave. Sus corazones empezaron a latir más despacio y empezaron a disfrutar el uno del otro. Ella rodeó su cintura con los brazos, él apretó con más fuerza el abrazo que los unía. No podían parar, no sabían cuanto tiempo llevaban así,, pero ni tan siquiera eran capaces de pensar en algo que no fueran sus labios, sus manos, su piel... que ahora estaban unidos en un lazo inseparable. Los labios de él descendieron por el cuello de ella, ella se quedó quieta, saboreando el momento. No era capaz de digerir lo que estaba pasando, no sabía como había acabado allí, pero sabía que no quería que aquello acabase. Se dio cuenta de que llevaba demasiado tiempo deseándolo y que no se había permitido reconocerlo y ahora allí estaba, en los brazos del chico que menos se esperaba. Lo besó con fervor, la pasión era incontenible. Había un fuego recorriéndolos que estaba en plena llama. La cogió de la mano y la dirigió por la oscuridad. Se adentraron en la estancia buscando un lugar un poco más apartado y allí mismo se fundieron en uno.
Jamás contarían lo que había pasado a nadie, ni ellos mismo reconocían lo que sentían el uno por el otro aunque sabían que no iba a ser la única vez. Ahora habían desatado una pasión que llevaban mucho tiempo reteniendo, ahora ya no había vuelta atrás. Lo llevarían en secreto, no permitirían que nadie les quitase aquello, pero ahora ya no podían olvidarse, habían dejado una huella imborrable el uno en el otro, habían reavivado las cenizas del otro, volvían a sentir lo que creían que nunca volverían a recuperar. Sin saberlo, se habían arreglado mutuamente, se habían curado y ahora algo los unía con mucha fuerza.
Levantó la mirada para cruzar de acera y vió a un antiguo conocido suyo. Ninguna novedad para ella. Sin saber por qué, el corazón le iba a mil por hora. Se concentró, le dio más volumen a su ipod y empezó a cruzar.
En su mente iba formulando mil maneras de pasar por su lado, se preguntaba si él la saludaría. La tensión iba en aumento.
Llegaron a la misma altura, se miraron a los ojos y un hola forzado salió de los labios de ella. Él le devolvió el saludo con una sonrisa. Ella parecía querer salir corriendo, él denotaba calma y serenidad.
Siguieron sus caminos hasta perderse de vista pero ninguno de los dos, había dejado de pensar en el otro todavía. Él se armó de valor, agarró su motocicleta, la puso en marcha y aceleró al máximo. La buscó por muchas calles, pero no la encontró y decidió guardar la moto en el garage.
Se bajó en la puerta y la vio. Ella venía hacia él con paso vacilante. Esta vez no se escaparía -pensó él- Apoyó la moto en la pared del interior del garage y se esperó a que ella pasara por delante. Cuando estaba en el lugar exacto, él alargó el brazo y le pegó un tirón.. Ella pegó un respingo e intentó soltarse, pero cuando vio quien la tenía agarrada, se quedó paralizada.
Él estaba temblando, la atrajo hacia sí, la acercó a él todo lo que pudo y la besó. Así, sin más, sin mediar palabra se fundieron en un beso cálido y suave. Sus corazones empezaron a latir más despacio y empezaron a disfrutar el uno del otro. Ella rodeó su cintura con los brazos, él apretó con más fuerza el abrazo que los unía. No podían parar, no sabían cuanto tiempo llevaban así,, pero ni tan siquiera eran capaces de pensar en algo que no fueran sus labios, sus manos, su piel... que ahora estaban unidos en un lazo inseparable. Los labios de él descendieron por el cuello de ella, ella se quedó quieta, saboreando el momento. No era capaz de digerir lo que estaba pasando, no sabía como había acabado allí, pero sabía que no quería que aquello acabase. Se dio cuenta de que llevaba demasiado tiempo deseándolo y que no se había permitido reconocerlo y ahora allí estaba, en los brazos del chico que menos se esperaba. Lo besó con fervor, la pasión era incontenible. Había un fuego recorriéndolos que estaba en plena llama. La cogió de la mano y la dirigió por la oscuridad. Se adentraron en la estancia buscando un lugar un poco más apartado y allí mismo se fundieron en uno.
Jamás contarían lo que había pasado a nadie, ni ellos mismo reconocían lo que sentían el uno por el otro aunque sabían que no iba a ser la única vez. Ahora habían desatado una pasión que llevaban mucho tiempo reteniendo, ahora ya no había vuelta atrás. Lo llevarían en secreto, no permitirían que nadie les quitase aquello, pero ahora ya no podían olvidarse, habían dejado una huella imborrable el uno en el otro, habían reavivado las cenizas del otro, volvían a sentir lo que creían que nunca volverían a recuperar. Sin saberlo, se habían arreglado mutuamente, se habían curado y ahora algo los unía con mucha fuerza.
sábado, 1 de octubre de 2011
Me encanta
Si alguna vez me dejas nena
Deja algo de morfina en mi puerta
Porque tomaría un montón de medicación
Para que te des cuenta de lo que teníamos ya no lo tenemos más
No hay religión que pudiera salvarme
No importa cuanto tiempo mis rodillas estén en el suelo
A fin de que te des cuenta todos los sacrificios que estoy haciendo
Te quedarás a mi lado y te impediré salir por la puerta
Porque no habrá luz del sol, si te pierdo nena
No habrá cielos claros, si te pierdo nena
Al igual que las nubes,mis ojos harán lo mismo
si tu te alejas, cada día lloverá,
Nunca seré el favorito de tu madre
Tu padre no puede ni siquiera mirarme a los ojos
Si estuviera en sus zapatos, yo estaría diciendo lo mismo
"Ahí va mi niña con ese chico problemático"
Pero ellos solo están asustados de algo que no pueden entender
Pero querida pequeña veme cambiar sus opiniones
Si por ti lo intentaré,
Y recogeré todos los pedazos rotos hasta quedar sangrando
si hacerlo es lo correcto
Oh, no digas adiós
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