A veces, retrasamos un final feliz porque le tenemos miedo. Esto puede sonar contradictorio totalmente ya que desde pequeños nos han enseñado que eso es lo que todo el mundo desea. Lo cierto, es que un final feliz no existe, sino no sería un final. Todo lo que acaba deja de ser lo que antes había sido, así que yo creo que estamos bastante equivocados respecto a lo que este termino quiere decir.
Dándole el significado de lograr lo que tanto deseábamos, insisto en que, cuando deseamos algo con mucha fuerza, acabamos teniendo miedo de que se cumpla. Es absurdo, ciertamente, pero es inevitable. Cuando estamos cerca de conseguir ese objetivo, nos entra el miedo, nos paralizamos y nos preguntamos si realmente eso es lo que queremos, si seremos capaces de conseguirlo etc. Mediante esta tortura mental, acabamos dudando totalmente de todo por lo que veníamos luchando durante tanto tiempo.
¿Por qué nos empeñamos en retrasar los finales felices? ¿ Por qué no podemos alegrarnos y dar el último paso sin más? Lo triste, es que a veces esperamos tanto para cumplir un sueño, que al final se nos escapa y se va volando hacia otro lugar.
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