Parece que mi inspiración se ha ido lejos y mi cerebro se ha puesto en huelga. Cada vez que me apetece escribir abro esta página y la miro una y otra vez sin que ninguna idea buena acuda a mi cabeza. Supongo que será el miedo a la hoja en blanco, el cansancio o tal vez la monotonía de mi vida, pero lo cierto es que no se me ocurre nada bueno sobre lo que escribir y esto solo hace que me frustre. Me pone nerviosa saber que hay gente que espera que escriba, que espera algo de mi. Lo cierto es que no creo que yo sea especialmente buena escribiendo a pesar de que mucha gente me da ánimos y cuando veo que nada nuevo me sale, pienso que estoy en lo cierto pensando que no soy tan buena.
Estoy harta de releer todo lo que he escrito últimamente y ver que en vez de mejorar voy a peor, que los textos tienen poco interés, poco acierto a la hora de utilizar las palabras y que parecen no transmitir ninguna emoción. Pienso que tendré que tener paciencia y darle un poco de descanso a mi mente, para ver si después de estas vacaciones vuelvo a la carga o me lo dejo definitivamente. Siempre es mejor retirarse con dignidad que alargar algo que no vale la pena.
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