domingo, 24 de mayo de 2015

Ayer busqué por casualidad en Youtube una canción de Alesana, un grupo que escuchaba yo hace años, en una época bastante oscura de mi vida. Uno de los recuerdos que llevo grabado a fuego en relación con su música, es el siguiente:
Durante mi adolescencia, mi orgullo me impedía llorar delante de la gente, incluso de las personas cercanas a mí, y siempre me aguantaba las ganas cuando ya no podía más. Yo nunca he sido de llorar a menudo, pero la vida acaba dándote motivos tarde o temprano. El caso es que yo solía acumular tristeza, y el día que ya no podía más, lloraba sola en mi habitación viendo vídeos tristes, canciones o películas. Las utilizaba como desencadenante y como tapadera, y luego ya no podía parar, hasta que me agotaba.
Las canciones de Alesana, son bastante ruidosas, y a mi parecer, contienen mucha rabia cantada, y eso es lo que yo sentía, rabia, frustración, tristeza por mi situación. Así que me ponía una canción detrás de otra y las cantaba a pleno pulmón, mientras lloraba, hasta que ya no podía más, y me ahogaba en mi propio llanto. Un día, estallé por una discusión con mi madre, y no pude remediarlo, así que me puse la música y empecé a llorar a gritos. Mi madre se asustó y entró en la habitación, y me vio en ese estado. Se asustó tanto, que retiró lo dicho, e intentó calmarme. Y eso no es algo que caracterice a mi madre precisamente.
El caso es que cuando escucho esta música me transporto a esa época de adolescente, donde sentía todas esas cosas, y lo recuerdo con cariño, porque esta música me desahogaba mucho, y ahora que he descubierto su nuevo disco, pues ya tengo más material para descargarme.

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