Me he dado cuenta de que esta es un etapa de transición en mi vida., tanto en los estudios como en lo demás. No es solo que acabe el instituto lo que va a hacer que mi vida dé un giro, también está el hecho de que mucha gente se ha ido yendo de mi vida en estos años, y ahora solo quedan unas cuantas personas que aún me acompañan. Temo que en pasar este verano voy a ser una persona totalmente nueva, mi rutina va a cambiar. Haga lo que haga, conoceré gente nueva, viviré de otra manera. Y por eso es por lo que me animo a levantarme cada día. Lo cierto es que mi vida últimamente está dirigiéndose a todo aquello que he temido durante todo este tiempo: la soledad, el aburrimiento, el cansancio, la ansiedad, desesperación, el agobio etc. Nada está resultando fácil en estos momentos, y cada día me cuesta más encontrar el ánimo con el que gastar una broma, las fuerzas para formar en mis labios una sonrisa, la resistencia de evitar que mis lágrimas salgan en el momento más inesperado ...
Sé que es inevitable que la gente se vaya de tu vida, sé que es inevitable que todo cambie para madurar, para crecer y labrarme un futuro, pero siento que para mi, no va a ser todo tan bonito como lo pintan. Me veo sola, sin poder confiar en nadie, sin poder realmente hablar con alguien sin tener que ponerme una máscara. Echo de menos poder mostrar mi verdadero yo con total confianza y creo que me he perdido por el camino. No sé verdaderamente qué me pasa, pero sé que el día que explote va a ser a lo grande y temo por lo que pueda decir o hacer y los efectos que ello me pueda causar.
Por ahora solo me queda esforzarme al máximo, no rendirme, hacer todo lo que pueda para no tener que arrepentirme después y dejar que los días pasen. Porque realmente ya no queda nada para que esto acabe. Ya no queda nada para descubrir qué va a ser de mi a partir de ahora. Solo tengo que tener paciencia, que apoyarme en la música, en los caballos y ser fuerte de una vez.
No hay comentarios:
Publicar un comentario