lunes, 19 de septiembre de 2011

En la vida nos encontraremos con muchas cosas que nos motivan a tener personalidad, a ser diferentes, a tener opinión propia sobre las cosas y a no dejarse convencer. Lo cierto y verdad, es que en la vida real por mucho que tengamos una opinión sobre algo, no nos dejan expresarla libremente casi nunca. 
De pequeños, no tenemos más remedio que hablar cuando nos ceden el turno, cuando ya tenemos una mente un poco más desarrollada, capaz de dar argumentos válidos y motivos razonables, no nos dejan expresarnos y en la mayoría de las situaciones debemos callar. No tenemos ni voz ni voto. Cuando ya nadie nos cierra la boca, llega el miedo; el miedo a perder a alguien. En muchas ocasiones sabemos, que si decimos lo que verdaderamente pensamos o sentimos en algún momento, podemos perder a alguien que nos importa o hacerle mucho daño.  
Y aqui viene la pregunta más obvia, ¿ Debemos ser nosotros mismos en todo momento esperando a que los demás nos acepten y nos quieran por ello, o bien debemos ser nosotros mismos pero solo en ciertas ocasiones en las que no hacemos daño a nadie ni ponemos en riesgo nada que nos importa? 
Yo soy de las que intentan por todos los medios ser quien es en todos los ámbitos esperando que me quieran y acepten por ello. Cuando alguien se ha ido de mi lado, siempre me he convencido de que esa persona no merecía la pena, y de que yo no tengo porque cambiar. Yo no soy una persona fija de ideas, no quiero decir que no haya que cambiar nunca, ni mucho menos, pero si estás convencido de algo no tienes porque ocultarlo. ¿ Debe alguien sacrificarse totalmente por mantener a la gente a su lado? ¿ Debo reprimir quizá, alguna parte de mi carácter para hacerlo mas dulce hacia los demás? ¿ Cómo narices se hace eso? 
Sé que tengo muy poca paciencia, que todo me estresa, y que me enfado con facilidad. Llevo toda mi vida intentando suavizar eso de forma que la gente que me importa no se vaya de mi lado por culpa de un arranque de furia y me he dado cuenta de que al aguantar las pequeñas cosas que me molestan sin mostrar lo que siento, acabo acumulando una rabia que cuando se desata ya no tiene vuelta atrás. Tengo miedo de cegarme algún día y soltar todo eso que llevo dentro para luego arrepentirme de por vida. ¿ Qué debo hacer? ¿ Debo controlarme día a día para no ser un perro rabioso o debo soltar la rabia poco a poco para no explotar definitivamente?

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