lunes, 19 de septiembre de 2011

Paseando por mundos imaginarios.

Y siempre lo supe. Era el destino, supo como juntarnos. Recuerdos que se confunden del pasado. Siempre has estado ahí. No sé exactamente cuando empecé a fijarme en ti. Solo sé que todo empezó como un juego. Nunca lo he admitido, nuestra atracción era secreta. Dudo que tu hayas dicho algo, ya que se hubiesen reido de ti, bien lo sabemos los dos. Sé la imagen que tienes de mi, lo puedo leer en tu mirada, crees que vas a conseguirme, la llevas clara. No soy ningún trofeo, asúmelo, yo no soy para ti. 
Sé lo que parece, sé que piensas que podrías tenerme en un abrir y cerrar de ojos, al igual que han hecho alguno de tus amigos. No, verdaderamente, no tienes idea de quien soy. Sé que te atraigo, seguro que no lo puedes evitar ¿ A que no? Está bien, lo reconozco a mi me pasa igual. No voy a caer, eres una tentación, pero creo que dejar esta fantasía en la imaginación, es lo mejor que podemos hacer.
¿Y si pudiéramos fugarnos lejos? Ojalá pudiéramos vivir el secreto, ojalá pudiéramos huir y dar rienda suelta a todo el deseo que se esconde en lo más profundo de nuestro ser. Los dos sabemos que no podría ser de otra forma, en esta realidad en la que vivimos, no funcionaría. Tanta pasión encerrada se esfumaría como el humo en un par de semanas y todo acabaría en malas caras cada vez que nos viésemos. No hay paraíso al que podamos ir, no hay mundos de colores ni cesped en el cual tirarnos a respirar el aire puro. Bien sabemos que esto poco se parece al sueño ideal que aparece en nuestras cabezas cada vez que nos descuidamos. 
Bien nos gustaría a nosotros poder olvidarnos de quienes somos, ojalá pudiera borrar mi pasado y el tuyo y mandarlos lejos a un lugar donde no molestasen. Me gustaría poder encontrar un escondite en este mundo de envidias y odios al que estamos acostumbrados para poder dar rienda suelta a una historia. Me gustaría sorprenderme por una vez, me gustaría no saber lo que va a pasar, no tener miedo de nada, no pensar nada. Por una vez dejaré que todo sea como un sueño, que no sea real, que no me lo crea ni yo, cuando lo recuerde por las noches.
Volviendo a la realidad me contento con saber que cuando menos lo espere estarás ahí, que cuando no pases por mi mente, me lo recuerdes, que me mires de esa manera que solo tu puedes enfocar y que no te rindas, no te rindas nunca. Sé que nos encontraremos en cualquier lugar, en cualquier momento. Eso es lo que me gusta, no saber donde estás, ni cuando vas a aparecer, pero saber que te voy a volver a ver. Quizá no todo tenga que ser carnal, me gusta esta aventura de la que no sé el final.


No hay comentarios:

Publicar un comentario