miércoles, 18 de mayo de 2011

la dura elección

Esta es la historia de un amor grande, poderoso, peligroso incluso. Empezó como un juego, ambos lo sabían, era divertido quererse a escondidas. No sabían por qué pero el destino les había unido y no iban a desaprovecharlo. Nadie tenía por qué saberlo. El problema comenzó cuando dejó de ser un juego para los dos por separado. No querían sufrir, tampoco sabían lo que sentía el otro y tenían miedo ante todo, de enamorarse.
Ya era demasiado tarde para echarse atrás, los sentimientos estaban ahí como una herida punzante, y no pensaban desaparecer. Cada día esos sentimientos se hicieron más fuertes y ya no pudieron ocultar su historia. La gente acabó enterándose de su affair. Nadie se lo tomó a bien pero a ellos les daba igual. Les gustaba quererse a escondidas aunque solo fuese unas horas al día. Como suele pasar ella fue la primera en darse de cuenta de que ya no le bastaban cuatros besos y un adiós y se lo dijo a él. ÉL era el típico mujeriego que solucionaba sus problemas con alcohol y mujeres y ella le pedía que dejase de ser así. Por una parte ella lo conocía mejor que nadie, sabía como era él, no pretendía cambiarle del todo, solo quería que le demostrase su amor. Ella dijo esas palabras al fin: Te quiero. esperando un Te quiero de vuelta también, pero se quedó con las ganas. Él no estaba preparado para decirlas, pues nunca las había dicho fuera de la cama. Tampoco había sentido nada tan fuerte por alguien, por otra parte. Pero aun no estaba seguro de decirlas. Tras un tiempo llegó a la conclusión de que debía decirlas pero ya era demasiado tarde. Ya la había perdido. Entonces ella conoció a un príncipe. Este príncipe sí la trataba como ella se merecía, le demostró su amor hasta el compromiso pero ella seguía queriendo al otro. No podía evitarlo. Sin quererlo volvió a encontrarse con él una noche, volvió a caer en sus brazos, pero él le dio la mayor prueba de amor que podía darle, tras tenerla por unos instantes la engañó y se la entregó al otro chico. Sabía que ella lo quería, tenían un amor muy fuerte, destructivo para ambos y aunque le dolía demasiado para soportarlo, lo hizo. Hizo lo que era mejor para ella, para que fuese feliz y la dejó ir.

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