¡Ay mi suave y confortable amor! ¿Qué haría yo sin ti? ¿Cómo descansar por las noches sin acomodarme en tu pecho? Te echo de menos por el día pero sabes como recompensarme tu ausencia por la noche. La nostalgia, el agotamiento, el mal humor, se apoderan de mi cuando te imagino en casa, esperándome y yo, me veo atada a una silla obligada a permanecer lejos de tu lado. Los días se me hacen eternos echándote de menos, los fines de semana parecen tardar demasiado en llegar. Los días de entre semana simulan una pelea de pareja, que nos distancia, que nos aflige pero el fin de semana nos reconcilia, haciéndonos recuperar todo el tiempo perdido. Tu vuelves a darme todo el cariño y el calor que se me van haciendo imprescindibles.
Quisiera poder casarme contigo pero nuestro amor es imposible y soy consciente de ello. No puedo entregarte toda mi vida aunque me mimes, me enganches y me hagas creer que lo único que quiero hacer es estar contigo. Lo cierto es que cuanto más tiempo paso contigo más quiero pasar, pero algún día tendré que compartirte,algún día, tendrás que aceptar que no soy tuya y que no eres lo único en mi vida. Lo siento, cama, pero te tengo que dejar otra vez. Créeme a mi me va a costar más que a ti.
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